Ya en las últimas horas de su gestión como embajador de Colombia en Caracas, Milton Rengifo comparte algunas reflexiones sobre su tiempo en Venezuela. En un encuentro con medios de comunicación, hizo un recuento de las cosas que considera lograda, y de los temas que evalúa en la lista de pendientes. Posteriormente, compartió algunas reflexiones con contrapunto.com.
-¿Qué cosas piensa que se lograron?
-En primer lugar, retomamos la confianza, deteriorada después de 10 años o más de ruptura de relaciones diplomáticas. Segundo, traer un mensaje de reconciliación y de paz a partir del diálogo. Eso de acercarse a diversos actores sociales y políticos, y traerles un mensaje de paz del gobierno colombiano, fue muy importante. Y tercero, una apuesta por la esperanza. Creo que no nos podemos dejar ganar por el pesimismo. Los dos países hemos superado dificultades y hemos demostrado la capacidad de sobreponernos y de pensar en conjunto.
-Esos avances en la recuperación de la confianza, ¿estarían en riesgo a partir de ahora?
-No lo creo. Esperemos que al nuevo embajador y al nuevo gobierno les vaya muy bien. Creo que la decisión de mantener la embajada abierta, muchos temíamos que no, es una señal positiva. Esperemos que se comprenda muy bien la situación venezolana, que no es la típica de nuestros países. Es un país, lamentablemente, con dificultades en varios órdenes, pero ojalá se haga una buena interpretación de esa realidad y se actúe en temas de cooperación, de paz, de desarrollo, que es lo que necesita Venezuela.
-¿Qué temas le preocupan, de cara a lo que viene en los próximos meses?
-Que nos ganen las violencias, que nos gane la falta de entendimiento. Hay una tendencia mundial, la conflagración, las llamas, están extendiéndose, siguen extendiéndose. Suramérica y el Caribe, como zona de paz, tienen que mantenerse al margen de esas disputas que no tienen nada que ve con nosotros.
-¿Qué tendría que fortalecer la persona que va a continuar el trabajo en nuestro país?
-Primero, hay que reforzar la embajada. Hay que abrir cuatro consulados que están pendientes. Hay que reforzar el equipo de la embajada: es muy reducido, demasiado reducido. Hay que entender que el país más importante para Colombia es Venezuela, y no desde ahora, y salirse del asunto monotemático de las relaciones comerciales, que son muy importantes, y apostarles a los conglomerados humanos: tres millones de venezolanos en Colombia, un millón de colombianos en Venezuela que merecen un tratamiento especial.
-¿Cuáles son los consulados pendientes?
-Machiques, Mérida, Barinas y Valencia.
Momentos difíciles
En el encuentro con periodistas, Rengifo estimó que uno de los momentos difíciles de la relación binacional fue el ciclo generado a partir de las elecciones presidenciales del 28 de julio. Aun cuando nunca hubo fricción, aclaró, la relación se enfrió. Acotó que quedan 12 colombianos presos por razones políticas, de los 38 que hubo tras el 28 de julio.


El embajador insistió en que se debe trabajar más en los colombianos en Venezuela y los venezolanos en Colombia. Este país, opinó, es para unos 20 doctorados en ciencia política y unas 50 maestrías.
«Bogotá es bella, pero ya me agarró Caracas», admitió.
Rengifo dijo que va a escribir un libro. Comentó que el año que viene se celebrarán las elecciones regionales y locales en Colombia. ¿Va a aspirar a algo? «Vamos a ver qué dice el presidente», respondió.
También compartió algunas reflexiones sobre la Venezuela post terremotos, y sostuvo que, con base en su experiencia, no se trata de reconstruir viviendas, sino de construir comunidad, y de garantizarles a los afectados lo más parecido a lo que vivían.





