El británico Lando Norris conquistó la victoria en el Gran Premio de Hungría tras ocho meses sin subir a lo más alto del podio en una carrera principal de Fórmula 1. La jornada combinó un elevado desempeño del piloto de McLaren con fortuna a su favor en el desarrollo de la prueba.
Aunque el trazado magiar arrancó con Norris en la primera posición de salida, una pasada de frenada en el segundo giro le hizo ceder la delantera ante Oscar Piastri, su compañero de escudería. No obstante, el rumbo del evento cambió cuando Piastri sufrió un percance con Carlos Sainz Jr. al momento de sacarle una vuelta de ventaja. La complicación en la pista retrasó al australiano y permitió que Norris tomara el liderato de la competencia al salir de su parada en talleres, ventaja que mantuvo de forma firme hasta cruzar la meta.
A través de la radio del equipo, el corredor ganador expresó su gratitud por el rendimiento de su monoplaza y el esfuerzo de la escudería: “El auto estuvo increíble hoy, bien hecho chicos, increíble. Íbamos volando. Es bonito poder por fin hacerlo todo por ustedes. Se siente como si hubiera pasado mucho tiempo”.
Posteriormente, la rotura de la caja de cambios forzó el retiro definitivo de Piastri, despejando el camino para que Max Verstappen cruzara la línea de llegada en la segunda casilla, seguido por Kimi Antonelli en el tercer puesto. Con este resultado, Antonelli logró incrementar la brecha en la tabla general respecto a sus perseguidores directos por el campeonato.
Por su parte, Lewis Hamilton concluyó en el quinto lugar debido a una sanción aplicada por superar el límite de velocidad en la zona de garajes. George Russell finalizó en la séptima posición tras haber superado contratiempos en la arrancada que casi dejan detenido su vehículo.





