En medio de las labores de recuperación que se llevan a cabo en el estado La Guaira, luego de los devastadores terremotos del 24 de junio, que enlutó a toda Venezuela, la solidaridad comunitaria se hizo presente. Un ciudadano de nombre Anderson Jesús Frontado, habitante de la populosa barriada de Marapa, El Piache, Catia La Mar, se movilizó en compañía de su hermano y su primo para ofrecer apoyo alimentario a los afectados y al personal de rescate en las inmediaciones de las residencias Luisa Cáceres de Arismendi, ubicadas en Catia La Mar, Playa Grande.
El equipo se desplegó en el sector llevando insumos y comida preparada para quienes se encuentran trabajando en la zona del colapso de la infraestructura, donde aún operan maquinarias pesadas y cuerpos de seguridad.
Durante una entrevista concedida en el lugar del suceso, Anderson explicó los motivos que impulsaron esta iniciativa familiar y el esfuerzo que han mantenido de manera consecutiva durante los últimos días. «Soy Anderson, nacido y criado y toda la vida en La Guaira. Me duele La Guaira y esto lo estamos haciendo de corazón con mi hermano, repartiéndole comida a los más necesitados, a los socorristas, a esas personas que de verdad lo necesitan. Desde el domingo estamos en eso: repartimos sopa, ayer repartimos arroz chino con la especialidad de la casa, y hoy volvimos a hacer sopa. Nos duele La Guaira y por eso estamos aquí apoyándonos», manifestó el entrevistado.
El ciudadano enfatizó que la preparación de los alimentos se realiza con todos los ingredientes necesarios, «sin escatimar en la calidad de la comida destinada a sus vecinos y trabajadores».
«Ahí no se le niega nada, todos los componentes, lo que hace falta para el arroz chino, para la sopa, todo (…) vegetales, verduras, todo se le echa sin negarle nada, porque eso es para nuestros hermanos», dijo orgullosamente.
Asimismo, aclaró que la acción no persigue fines de notoriedad ni beneficios en plataformas digitales, sino que responde enteramente a una vocación de servicio hacia la comunidad en este momento de dificultad.
«Vendrán cosas mejores y estas son bendiciones de Dios (…) Yo estoy aquí por tres segundos, porque Dios me puso por un propósito y dijo: ‘Este no se va hoy’, al relatar que casi pierde la vida en los sismos que afectaron a gran parte de los estados centro-norte de Venezuela. «Tenemos un propósito y aquí estamos, en la lucha«.





