La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, anunció un conjunto de medidas económicas y sociales de gran alcance diseñadas para impulsar la reconstrucción nacional y mitigar el impacto del doble sismo que sacudió al país el pasado 24 de junio. Tras una reunión de alto nivel con el equipo económico, la mandataria oficializó la activación de un plan especial basado en 10 motores productivos.
«Hemos activado un plan especial de al menos 10 motores de la economía que se activan para atender este proceso de recuperación. Venezuela va a nacer, Venezuela se va a levantar sobre el dolor, sobre el alma herida», afirmó Rodríguez, detallando que la estrategia abarcará sectores clave como la banca, el mercado de valores, la construcción, el emprendimiento, la economía comunal, el abastecimiento, los hidrocarburos, el sector farmacéutico y los alimentos.
Financiamiento internacional y medidas crediticias
Un componente central del plan será el uso de recursos financieros globales. La presidenta encargada confirmó que los fondos desbloqueados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) se destinarán íntegramente a las labores de reconstrucción y a la asistencia inmediata de las familias que sufrieron pérdidas humanas y materiales.
Para garantizar la estabilidad y el alivio financiero de los ciudadanos afectados, el Ejecutivo nacional estructuró cuatro medidas económicas extraordinarias:
Subsidios de vivienda: Activación de la cartera hipotecaria en la banca pública y privada con un subsidio de hasta el 80% para la adquisición o reparación de inmuebles.
Apoyo económico directo: Implementación de un programa de financiamiento que otorgará una asignación mensual durante los próximos seis meses a las personas más damnificadas, garantizando un ingreso permanente de contingencia.
Exoneraciones fiscales: Eliminación temporal del cobro de tasas e impuestos asociados a los registros de alquiler y compra de bienes inmuebles.
Control de insumos: Prohibición absoluta de la exportación de materiales de construcción con el fin de blindar el abastecimiento interno y congelar los inventarios para las obras de infraestructura pública y residencial.
«Entra Venezuela a un proceso de recuperación, de recuperación de infraestructura, de recuperación de vivienda», puntualizó Rodríguez, asegurando que la prioridad del Estado en este nuevo ciclo post-desastre será el restablecimiento de las condiciones de habitabilidad y el acompañamiento social a paso firme.





