La exactriz infantil estadounidense Daveigh Chase, reconocida por interpretar a Samara Morgan en la película de terror de 2002 El aro y por ser la voz original del personaje de Lilo Pelekai en el filme animado Lilo y Stitch, falleció a los 35 años de edad.
El deceso de la intérprete ocurrió el pasado martes. Su novio, Roy Hernandez, declaró al medio TMZ que la causa de muerte se debió a «una meningitis y una infección en la sangre, lo que le provocó problemas de sepsis y el consiguiente fallo de su organismo».
El fallecimiento se produjo días después de que Hernandez iniciara una campaña de recaudación de fondos en la plataforma GoFundMe para costear su tratamiento médico, espacio donde previamente había advertido que el estado de Chase se había vuelto «crítico».
Nacida el 24 de julio de 1990 en Las Vegas, Nevada, Chase comenzó su trayectoria artística a los siete años en comerciales y obras teatrales. Su debut en la pantalla chica tuvo lugar en 1998 en un episodio de Sabrina, la bruja adolescente, seguido de participaciones en producciones como Hechiceras, Los practicantes y Sala de urgencias, además de formar parte del elenco del filme Donnie Darko en 2001.
Al año siguiente, consolidó su carrera al dar voz a Lilo en Lilo y Stitch, así como en sus derivados y la adaptación televisiva, y al encarnar a la villana de El aro, actuación por la cual recibió el premio MTV a la «mejor villana» en 2003. Su última labor en la actuación se registró en el largometraje de suspense American Romance en 2016.
Posteriormente, Chase se retiró del ámbito de la actuación en medio de una serie de complicaciones personales y legales. En el año 2017 fue arrestada tras ser interceptada en un vehículo que figuraba como denunciado por robo, y en 2018 volvió a ser detenida bajo cargos de «posesión de drogas», siendo liberada tras el pago de una fianza de 1.000 dólares.
En la descripción de la campaña de recaudación, su pareja Roy Hernandez aludió a las circunstancias personales de la artista, manifestando que, «tras una infancia difícil y una dolorosa ruptura con su familia, Daveigh sufrió acoso escolar y luchó por encontrar seguridad y felicidad en el centro de Los Ángeles». Asimismo, Hernandez agregó en su mensaje: «Cuando nos conocimos, le prometí protegerla y darle el amor y el consuelo que merecía. Juntos, encontramos momentos de felicidad y esperanza».





