El Observatorio Nacional de la Crisis Climática informó que los efectos del fenómeno El Niño para el período actual apuntan hacia una disminución de leve a moderada en los registros de agua caída en el país, escenario con el cual se descarta una situación de sequía extrema. Según una publicación del Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo, el organismo destacó que el comportamiento del sistema hídrico y eléctrico en Venezuela se encuentra estrechamente ligado a las variaciones del fenómeno climatológico El Niño-Oscilación del Sur (ENSO).
Asimismo, el ente adscrito refirió que la presencia de este evento meteorológico genera una variación en la dinámica atmosférica del Caribe, lo cual repercute de manera directa en los volúmenes de precipitaciones sobre el territorio nacional. Al respecto, el especialista en climatología y coordinador de la Región Central del Observatorio, Richard Núñez, que para el monitoreo de estos ciclos se toma como referencia principal el área denominada Niño 3-4, situada en el Pacífico ecuatorial, un parámetro que es utilizado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).
El experto precisó además que este fenómeno se cataloga según el incremento de la temperatura superficial del mar, requiriéndose un aumento mínimo sostenido de 0.5 °C durante tres meses para que se proceda a su declaración formal. De acuerdo con lo indicado por Núñez, actualmente el ciclo se encuentra en su fase inicial, registrando anomalías térmicas que se ubican entre los 0.5 y 0.6 °C.
Como ejemplo de este comportamiento, el especialista señaló que aquellas zonas que habitualmente registran un promedio de 150 milímetros de lluvias podrían experimentar una reducción estimada de entre 120 y 110 milímetros. Esta proyección, demuestra que las precipitaciones continuarán presentándose en la geografía nacional pese a la influencia del fenómeno.





