La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) reportó que, con el 98,208% de las actas contabilizadas, la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, registra un total de 9.032.615 votos, cifra que equivale al 50,002% de los sufragios válidos. Por su parte, el candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, acumula 9.032.000 votos, lo que representa el 49,998% del total.
La diferencia absoluta entre ambos contendientes es de apenas 651 votos, lo que se traduce en un margen de 0,004 puntos porcentuales en votos válidos. Esta paridad sitúa al actual escrutinio como el margen más estrecho documentado a lo largo del proceso y como uno de los desenlaces más ajustados en la historia de los comicios peruanos.
El reciente cambio en la tendencia se produjo debido a la integración de los sufragios emitidos en el extranjero, sector donde Fujimori obtuvo un respaldo cercano al 70%, revirtiendo la ventaja parcial que Sánchez había mantenido durante las jornadas previas de contabilización.
Debido a que la ONPE ha espaciado la actualización de sus datos, la expectativa en la ciudadanía respecto al desenlace definitivo se mantiene elevada. Paralelamente, simpatizantes del partido Juntos por el Perú se han movilizado frente a la sede del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en Lima para exigir la defensa del voto.
De acuerdo con las estimaciones de los organismos electorales, el resultado final y definitivo —el cual proclamará formalmente al sucesor que asumirá el mando del país el próximo 28 de julio para el periodo de gobierno 2026-2031— se dará a conocer de forma oficial hacia el 7 de julio, una vez que los Jurados Electorales Especiales (JEE) resuelvan las 1.656 actas pendientes, por lo que las posiciones actuales siguen siendo matemáticamente reversibles.





