El Programa para la Paz y la Convivencia Democrática es una plataforma de diálogo y articulación institucional impulsada por el Estado venezolano desde su instalación el pasado 23 de enero.
El expresidente de Fedecámaras, Ricardo Cusanno, participa activamente en la iniciativa que busca generar puentes de diálogo y articulación institucional entre sectores distanciados.
No obstante, Cusanno admite que “no es fácil porque esto es un país en donde hemos vivido confrontación ideológica y, si entendemos que la familia es la base fundamental de la sociedad y hay 5, 6 ó 7 millones de personas fuera, eso automáticamente constituye una ruptura de la familia”.
“Hablar de paz y de reconstrucción de la convivencia ciudadana implica partir desde donde hay unas profundas heridas y cicatrices y quizás el trabajo más difícil es ayudar a los distintos sectores”, agregó.
Opina que «lo que le viene a Venezuela en el futuro tiene que estar basado en la reconstitución de todos nuestros derechos, la oportunidad de que alguna elección le sirva al país, de que haya espacios de discusión, el rediseño de la justicia y que la economía sea una generación de riqueza”.
A su juicio, «el camino es coexistir tras reconocer al adversario, luego convivir que significa el respeto a las reglas en el espacio en que haces vida común y luego la reconciliación”.
Advierte que “la reconciliación va a ser un poco más lenta, más compleja, porque somos seres humanos y tenemos que superar muchos conflictos”.
Explicó para finalizar que, desde el Programa para la Paz y la Convivencia Democrática hemos estado más abocados al contexto de los problemas sociales y económicos pues, el tema político se toca más en la Comisión de Paz de la Asamblea Nacional, pero el tema político puede ser la cereza que corone estos acuerdos que el país construye y tiene que haber madurez desde los actores políticos”.





