Calor, calor y más calor. Caracas parece que se escribe, en ciertas épocas del año, con la C de calor. La capital del país también genera gases de efecto invernadero, vinculados con el cambio climático. Es, justamente, la huella de carbono lo que está investigando Santiago Ramos, profesor jubilado del Instituto de Zoología y Ecología Tropical (IZET) de la UCV e integrante del laboratorio de ecología de sistemas del Centro de Ecología Aplicada del IZET-UCV.
Ramos, que participó este miércoles en las Jornadas de Investigación y Extensión de la Facultad de Ciencias, indicó que está trabajando en la huella de carbono del municipio Libertador Caracas (cantidad de gases de efecto invernadero) «para tratar de establecer el patrón de consumo y de emisiones».
Para ello, se emplean imágenes de satélite de Caracas que tengan buena resolución. «Evaluamos 12 categorías de emisión, como el sector comercial, el sector residencial, pero también, zonas verdes y cuerpos de agua que tienen diferentes modalidades», indica.


Otro proyecto complementario lo desarrolla la geógrafa Karenia Córdova, vinculado con los bosques periurbanos y las islas de calor, lo que «nos da una idea de los patrones energéticos y de consumo».
Los resultados «pueden ser usados como base para diseñar políticas públicas que nos lleven al cambio de patrón, y que se tomen en cuenta en las nuevas ciudades», sentencia el científico. «Todas nuestras ciudades terminan con un cinturón de miseria, grandes cantidades de basura y un patrón de consumo exaerbado desde el punto de vista de las necesidades reales».
Laguna de Tacarigua: Sustentabilidad
Ramos también forma parte de la iniciativa que el IZET adelanta en el Parque Nacional Laguna de Tacarigua: «Estamos tratando de rescatar la sustentabilidad del parque en función de los medios de vida que tiene la población que depende de ese parque, de sus servicios ecológicos». E igualmente investiga el rol de los morichales de Mapirito (Monagas) en la captación de gases de efecto invernadero.
Los tres estudios tienen el apoyo financiero del Ministerio de Ciencia, aclara, aun cuando se necesitan más recursos.
Para finales de 2026 debe estar disponible, del proyecto de Caracas, la cartografía digital de los patrones de consumo.





