Un llamado a la negociación cara a cara con Guyana hizo este lunes la presidenta Delcy Rodríguez durante su intervención en la Corte Internacional de Justicia, en La Haya. Remarcó, igualmente, que solo un arreglo que atienda a los intereses de Guyana y de Venezuela podrá garantizar la estabilidad para el aprovechamiento de los recursos energéticos en el Esequibo.
La mandataria resaltó que el diferendo por el Esequibo debe resolverse por la vía pacífica y negociada, y no por un dictamen judicial que desconoce la historia de la controversia. Precisó que Venezuela presentó «más de 3 mil folios de evidencia distribuidos en varios volúmenes», con documentos, actas, correspondencia diplomática y oros documentos.
Estas son las claves de su intervención:
1)Venezuela acude a la CIJ pero reitera que no reconoce su jurisdicción para este caso. La mandataria subrayó que el Estado venezolano concurrió a la Corte por respeto, pero no puede aceptar su dictamen porque lo que rige para el diferendo, tal como lo acordaron Venezuela y Guyana, es el Acuerdo de Ginebra.
«Venezuela nunca ha otorgado consentimiento para someter la controversia a la jurisdicción de esta Corte», enfatizó. Rodríguez insistió también en que la Corte no fue creada «para sustituir la voluntad de los Estados».
2)Controversia regulada por el Acuerdo de Ginebra de 1966. La controversia entre Venezuela y Guyana está regulada por el Acuerdo de Ginebra, jurídicamente vinculante, «que debe ser cumplido por las partes de buena fe». El Acuerdo «es ley entre las partes».
3)La solución negociada es la vía. Tal como lo subrayó Rodríguez, el Acuerdo de Ginebra remarca la solución negociada de la controversia. El Acuerdo «sepulta y supera la discusión sobre la validez o la invalidez del Laudo de 1899» y orienta a buscar «un resultado práctico, satisfactorio y mutuamente aceptable». Este marco «no puede eludirse, reformularse ni sustituirse mediante el recurso unilateral a la resolución judicial».
4)Por el petróleo Guyana pasó de la negociación al litigio. En un momento en el que seguían vigentes los mecanismos de Acuerdo de Ginebra, indicó, Guyana optó por la resolución judicial, «en abierta violación del marco jurídico acordado. Ese cambio no fue inocente. Coincide con la aparición, en el año 2015, de un hallazgo petrolero catalogado como de fama mundial». Guyana «adoptó una estrategia ilícita de judicialización» para validar «un Laudo fraudulento».
5)Diálogo cara a cara. La presidenta subrayó que la controversia debe atenderse mediante negociaciones directas que lleven a una solución satisfactoria para las partes, como lo establece el Acuerdo de Ginebra. Solo un arreglo práctico, satisfactorio y mutuamente beneficioso generará la estabilidad para que ambos países, y otros, «puedan sacar la máxima potencialidad».
Incluso, llamó a una reunión bilateral de alto nivel con Guyana, auspiciada por gobiernos de la región.





