El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció este jueves la extensión de la licencia que protege a la refinería venezolana Citgo Petroleum frente a sus acreedores. La medida, publicada en el sitio web de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), prolonga este amparo legal hasta el próximo 5 de mayo.
Esta prórroga ocurre en un contexto de cambios significativos en la política energética de Washington hacia Caracas. Apenas un día antes de este anuncio, el gobierno estadounidense emitió una licencia general que autoriza de manera amplia a las empresas de ese país a realizar operaciones comerciales con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
La flexibilización de las restricciones hacia PDVSA es interpretada como un paso estratégico para atraer inversiones hacia la industria petrolera venezolana. Según los analistas del sector, esta apertura podría garantizar el flujo de capital necesario para estabilizar y, a largo plazo, incrementar la capacidad de producción de crudo del país miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
La administración estadounidense ha mantenido un proceso de suavización de las sanciones contra Venezuela, una política que se ha intensificado desde enero tras la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses. Bajo el esquema actual, el gobierno de los Estados Unidos ha asumido el control de los ingresos derivados de la venta de petróleo venezolano, los cuales son gestionados a través de un fondo específico.
La protección de Citgo, con sede en Houston, es considerada vital para los intereses de los activos venezolanos en el exterior, ya que evita que los tenedores de bonos y empresas con laudos arbitrales pendientes tomen control de las acciones de la refinería para cobrarse deudas acumuladas por la República y PDVSA.






