Monseñor Lisandro Rivas señaló en su homilía que la Divina pastora «nos acompañará a construir una nueva Venezuela sin corrupción, ni privados de libertad».
Al terminar procesión de la patrona de los barquisimetanos, larenses y demás devotos, el religioso señaló que «seguir a la Divina Pastora es saber que estamos en presencia de la madre. Donde está la madre, en su presencia, no seremos un pueblo huérfano».
Indicó que la Divina Pastora hace recordar «la lucha a favor de la fraternidad, a las madrés luchadores que logran sacar adelante a sus hijos. A la lucha contra la desidia, la dispersión y la incertidumbre».
«Seguir a la Divina Pastora es afirmar que en nuestro pecho late un fuerte sentido de esperanza que las condiciones de vida parecen ocultarla», dijo monseñor Lisandro Rivas.
Agregó Rivas en su homilía que «estamos invitados al encuentro de los demás, a mirarnos con sus mismos gestos. Su presencia nos convoca a la reconciliación, a ser constructores de paz».
«No tengamos miedo de salir a mirar a los demás con la mirada de la Divina Pastora. Digamos sí a la Vida y no a la muerte», dijo en la parte final dela homilía monseñor Lisandro Rivas.






