El equipo de Biodiversidad del proyecto “Nuestras Costas, Nuestro Futuro”, localizó en el poblado La Sabana, de la parroquia Caruao, en La Guaira, la presencia de arribazones de algas pardas, un bioindicador de contaminación en la zona del malecón.
El hallazgo de algas pardas lo realizó en el marco del proyecto Nuestras Costas, Nuestro Futuro, que se desarrolla actualmente en cinco poblados de la parroquía Caruao en La Guaira, con el apoyo financiero de la Unión Europea.
El equipo de biólogos desarrollo la ruta de monitoreo y colección de algas en las plataformas rocosas. Consideran que la contaminación que indica este tipo de algas posiblemente prolifere por la descarga directa de tuberías a la playa.
Mayra García, bióloga destacó que estos arribazones de algas pardas están creciendo de manera descontrolada y se les puede dar un mejor uso.
“Este tipo de algas puede transformarse como un recurso para la comunidad como abono, (compost), para el uso de los huertos escolares y comunitarios. Se puede utilizar en los cultivos en los pueblos de la costa, reduciendo el uso de fertilizantes químicos”, expresó García.
Durante el monitoreo realizado en Caruao también se realizó una inspección en el área de manglares y se determinó la necesidad de impulsar las jornadas de saneamiento y limpieza en las zonas afectada por el arrastre de materiales provocados por la marea y las escorrentías de las lluvias.
El equipo de Biodiversidad del Proyecto “Nuestras Costas, Nuestro Futuro” planteó la posibilidad de crear un vivero con la capacitación de las comunidades y promover la recolección de los propágulos del mangle y evaluar la posibilidad de su desarrollo para posicionarlos en un entorno adecuado.





