La perrita traía consigo una nota que decía “Me llamo Roadie. Mi dueño perdió su trabajo y pronto su casa por la Covid-19”

Una pastor alemán de raza mixta fue encontrada abandonada, atada a un árbol en agosto de este año en Indiana, y gracias a la acción de algunas buenas personas, recibió una segunda oportunidad de vida.

Un transeúnte preocupado la encontró y luego se puso en contacto con el refugio local de animales del condado de Johnson. Desde entonces, la perrita no solo tuvo un nuevo hogar sino también un nuevo trabajo.

Los empleados del refugio se sorprendieron al acercarse a la perrita, porque estaba bien cuidada y parecía gozar de buena salud. Al principio, no sabían por qué había sido abandonada. Pero luego encontraron una nota pegada a su collar.

El refugio fue comprensivo pero recalcó que dejar a un perro así no es la mejor manera de manejar la situación. No solo es emocionalmente estresante y traumático para el animal, sino también simplemente peligroso y potencialmente dañino. Roadie tuvo suerte, y pronto tendrá aún más.

El jefe de bomberos del municipio de White River, Jeremy Pell, se enteró de Roadie en las noticias y buscó un K9 que se uniera a su departamento, y pensó que Roadie se ajustaba muy bien. “Vi algo en su cara, la raza, los conmovedores ojos, la postura, algo me atrapó”, dijo.

El jefe Pell contactó al refugio de animales del condado de Johnson, quienes enviaron y firmaron los papeles de adopción. Y Roadie se convirtió en “Rosie”, la nueva K9 de búsqueda y rescate del departamento de bomberos.

Rosie todavía necesita meses de entrenamiento pare poder trabajar, pero Pell ya ve potencial. “No queremos el perro más hiperactivo y no queremos el más tranquilo, queremos un perro que pueda trabajar en el rango de las emociones, y que sea un perro bien equilibrado”, dijo el jefe de bomberos.