Para abordar esta temática Contrapunto conversó con el médico veterinario Eric Espinosa Michalup, especialista en medicina Interna y cirugía

En estas épocas de navidad y año nuevo la pirotecnia se ha convertido en uno de los principales problemas para las mascotas de la casa. Este tema lejos de desaparecer parece que se ha venido agrandando y la falta de conciencia está a la orden del día.

Para abordar esta temática Contrapunto conversó con el médico veterinario Eric Espinosa Michalup, especialista en medicina Interna y cirugía.

Fobia ante la pirotecnia

Espinosa asegura que la fobia de algunas mascotas hacia los fuegos artificiales es multifactorial. Entre otros factores incluyen falta de exposición a sonidos fuertes en los primeros 4 meses de vida (período de socialización), niveles a los cuales es expuesto durante los periodos festivos (es decir cuántos fuegos artificiales detonan) y comportamiento de la manada (grupo familiar).

“Para disminuir su sufrimiento es ideal administrarles los medicamentos prescritos por el veterinario una o dos horas antes de comenzar las detonaciones. Por otro lado, en caso de estar muy agitado, se debe encerrar en un lugar aislado y tranquilo y por nada del mundo se le debe tranquilizar”, afirmó.

El doctor Espinosa asegura que tratar de tranquilizar a las mascotas ante la pirotecnia, lejos de calmarlos lo que hace es empeorar el cuadro y exacerba el miedo.

Los daños pueden ser mortales

“Los daños que generan los fuegos artificiales a las mascotas son muy variables y pueden ir desde un simple susto, pasando por estados de pánico hasta severas lesiones o la muerte incluso”, advirtió.

De igual forma ante una problemática que pareciera no tener solución destaca que es muy difícil que la gente entienda, pero como todo en la vida, pasa por la conciencia individual. “La conciencia individual además debe ser reforzada por la restricción en la venta de fuegos artificiales y campañas educativas de concientización hacia la población”.

Distintos procesos

El doctor Espinosa afirma que el hecho de que algunas mascotas no se alteren con los fuegos artificiales tiene que ver con varios factores: “Por un lado cuando en el período de socialización (primeros 4 meses de vida) la mascota es expuesta de forma repetida a estos sonidos, lo asumen como algo normal. Por otro lado y al igual que nosotros los humanos, los perros tienen diferentes personalidades. Por último y MUY IMPORTANTE, la actitud de la manada (dueños) ante este tipo de situaciones”.

Reitera que lo peor que se puede hacer es tratar de calmar al animal. “Lejos de lo que la gente piense, calmarlos lo único que logra es exacerbar el miedo de la mascota. La mejor actitud es ignorarlo”.

¿Qué hacer al dejarlos solos?

“Al dejarlos solos se deben tomar en consideración varias cosas. Si ya se sabe que la mascota es nerviosa, se le deben administrar los tranquilizantes a las dosis recomendadas por el veterinario una o dos horas antes de la exposición a los sonidos”. De igual forma resalta la importancia de dejar ropa sucia de alguno de los dueños en su sitio de descanso ayuda. Además se puede dejar algún sonido tipo radio o televisor para minimizar el estrés.

Tomar medidas a tiempo

Todos los años las mascotas están expuestas a este tipo de situaciones. Los propietarios no deben dejar a última hora el manejo del estrés de la mascota (error súper común) sino ocuparse con antelación y siempre bajo la supervisión de un profesional el manejo del problema.

“Por otra parte se debe restringir la venta de este tipo de pirotecnia y debe hacerse una campaña constante de concientización a la población para disuadirlos de no utilizarlos”, finalizó.