Las llamas consumieron en 2020 un 23% de la parte brasileña del bioma al sur de la Amazonía que se extiende por Brasil, Paraguay y Bolivia

Es probable que la jaguar “Amanaci” tenga que permanecer en cautiverio, luego de que los incendios en Brasil le causaran graves lesiones en sus patas.

Esta hembra fue localizada hace aproximadamente dos meses, refugiada en un gallinero de Poconé (estado de Mato Grosso, centro-oeste), adonde había llegado huyendo del fuego, poco después fue trasladada al Instituto Nex, una ONG de preservación de esos animales salvajes, ubicada a cien kilómetros de Brasilia y a mil de su hábitat natural.

Desde entonces, se recupera con un tratamiento de células madre que, según los veterinarios, ha acelerado mucho la cicatrización de sus patas, que llegaron con quemaduras de tercer grado.

“El caso de Amanaci fue muy impactante para nosotros, las heridas eran horribles, estaba con los huesos expuestos”, explicó Cristina Gianni, fundadora del Instituto Nex, en el municipio de Corumbá de Goiás.

“Empezamos a aplicarle células madre justamente para estimular el crecimiento del tejido, el crecimiento de las células y de la piel para acelerar la cicatrización. Desde entonces, está respondiendo muy bien al tratamiento, se alimenta muy bien, ganó peso y está bastante activa”, agregó el veterinario Thiago Luczinski.

Pata de un jaguar macho adulto llamado Ousado mientras recibe tratamiento por quemaduras después de un incendio en Pantanal, en la ONG Nex Institute en Corumba de Goias, estado de Goias, Brasil. 19 de septiembre de 2020. REUTERS/Ueslei Marcelino

Pese a su mejora, es poco probable que Amanaci, que en lengua tupí-guaraní significa ‘Diosa de la lluvia’, vuelva al Pantanal: las llamas le quemaron los tendones que le permiten sacar las garras.

“En libertad se va a ver muy perjudicada, porque no conseguirá trepar de una manera correcta, no podrá cazar, fijar las presas, porque no va a poder estirar las garras (…) La probabilidad de que se quede (en cautiverio) es bastante grande”, señaló el veterinario de esta ONG que en la actualidad abriga a 23 felinos rescatados.

Entre ellos Ousado, otro jaguar que llegó hace un mes procedente del Pantanal con quemaduras de segundo grado en las patas. Tras ser curado con ozonoterapia, podría ser liberado pronto.