“Las viejas estructuras no van, lo que no es nutritivo no se va a quedar. Se está rompiendo lo que creíamos que conocíamos, para abrirnos totalmente a nuevas creencias en lo económico, político, personal”, asegura.

Si 2019 fue el año del sacudón, 2020 será el año de las estructuras, pero con libertad e irreverencia. Así lo ve la astróloga y astroterapeuta Érika Ramos, quien asegura que todo “nos está llevando a nuevas estructuras” en lo individual y en el mundo.

“Las viejas estructuras no van para 2020, lo que no es nutritivo no se va a quedar. Se está rompiendo lo que creíamos que conocíamos, para abrirnos totalmente a nuevas creencias en lo económico, lo político, lo personal”, afirma Ramos.

Pero también es una invitación para no perder más tiempo, para relacionarnos con los grupos que nos ayudarán a lograr lo que buscamos para que sea una relación de ganar-ganar. “Se trata de optimizar recursos y tiempos, de buscar proyectos realizables. Los sueños van a estar dirigidos a lo que realmente se puede concretar. Es un despertar total, y un llamado a la acción”, describe.

Aun cuando astronómicamente un planeta no está retrógrado, astrológicamente sí, expone Ramos. “En 2020 habrá movimientos retrógrados de Mercurio, de Venus y de Neptuno, que siempre nos llevan a revisar de manera profunda. Es un llamado a revisar la comunicación conmigo mismo y con los demás”.

Venus retrógrado en mayo “invita a revisar las relaciones comerciales o de negocios, porque estará retrógrado en géminis, en los negocios y en la comunicación. También invita a revisar la comunicación en el amor”.

Érika Ramos resalta que en 2020 habrá seis eclipses, que en líneas generales mueven las relaciones con nosotros mismos, con la familia y con los ideales. En abril se ponen en cuestión los poderes jerárquicos, las órdenes establecidas, lo que parece firme. “Me va a cuestionar lo firme, lo disciplinado, lo organizado”. No habrá cabida, según su interpretación, para estructuras tiránicas y obsoletas. “Eso se siente en el mundo, pero también en lo personal. De una forma u otra sentimos que se va el tiempo. Ya no estamos dispuestos a perder el tiempo”.

De entrada, advierte que quien se resista a los cambios “los va a vivir con sufrimiento, porque viene un tsunami que se llevará lo que creíamos estable y total”. Plutón, asevera, “nos permitirá decidir con conciencia, finalizar ciclos que ya no tienen capacidad evolutiva. Nos llevará a la muerte o destrucción de lo que no creemos seguro, y nos llevará a encontrar nuevos caminos donde podamos conectarnos con nuestra esencia verdadera, conociéndonos más”. Eso puede traducirse en dejar un trabajo fijo para probar otras cosas, “movidos por nuestra verdad”.

Hay muchas maneras “de ser eficaz, de ser productivo, que pueden permitirte reinventarte, aunque hoy no lo veas”.