Según registros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que un 30% de la población mundial padece enfermedades cardiovasculares (ECV), por lo que esta patología, es la principal causa de muertes año tras año

En un año particular, cómo lo ha sido este 2020, es difícil pensar en un causal de muerte más grande que el del ya conocido virus que produce la enfermedad COVID-19, el cual se ha llevado consigo al menos 900mil fallecidos desde que surgió hace 10 meses en la localidad de Wuhan (China). Una cifra mucho menor al promedio anual de 17 millones de fallecidos por ECV, hecho que, nos invita a la reflexión.

Es por eso que cada 29 de septiembre la World Heart Federation o Federación Mundial del Corazón celebra el Día Mundial del Corazón, con la finalidad de concientizar sobre las enfermedades cardiovasculares.

Más de 100 países se unen a una sola voz de prevención durante este mes del corazón, realizando diversas actividades para formar cambios de hábitos que puedan generar una disminución de ese fatídico registro de defunciones anuales por ECV. Este 2020 el lema será: “creando un ambiente sano para tu corazón”, donde dejar los malos hábitos como fumar, beber y comer de forma desbalanceada sean una prioridad y que este virus que nos separó en espacio nos una en cuerpos saludables que regresarán sanos y fuertes luego de la pandemia.  

“Las personas hipertensas deben mantener su tratamiento antihipertensivo en guía o en orientación con su médico tratante, mientras que para los no hipertensos es vital generar hábitos saludables dado que al estar con menos movilidad y actividad física por el confinamiento podrían ser más susceptible a sufrir de hipertensión, sumado a otros factores de riesgo”, explica la Dra. Susana Gómez, médico internista de Laboratorios Farma sobre este presente de pandemia.

La especialista además advierte que según sea la condición de cada paciente hipertenso lo ideal es que se haga un control de tensión arterial y frecuencia cardiaca “una vez a la semana o una vez cada quince días”, mientras que para los no diagnosticados sus exámenes rutinarios deberían ser “una o dos veces al año”, pero en esta realidad de distanciamiento social por el COVID-19 estos patrones se ven afectados y es por ello que será vital la comunicación remota y constante con su médico de confianza.

Riesgo del COVID-19 en los hipertensos

La Organización Mundial de la Salud ha dicho que todavía está en el proceso de entender cómo afecta del todo el Covid-19 a las personas, pero indica que en algunos pacientes puede tener mayores consecuencias que en otros: los ancianos y quienes padecen ciertas enfermedades como la presión arterial alta, enfermedades cardiacas, enfermedades pulmonares, cáncer y diabetes.

En el caso de la hipertensión arterial, recientemente una investigación de la Universidad de East Anglia (EUA), publicada en la revista ‘Current Atherosclerosis Reports’, donde fueron estudiados 28.000 pacientes que tomaban antihipertensivos, en los cuales el riesgo de enfermedad grave por COVID-19 se redujo, por lo cual recomendaron el uso continuo de estos medicamentos “si los pacientes ya los estaban tomando”.

La Dra. Gómez explica que tanto en el COVID-19 y las enfermedades cardiovasculares se aprecia un daño del endotelio (recubrimiento interno de las arterias) y al inflamarse genera una serie de fenómenos que llevan a desarrollar las enfermedades que ya conocemos como infarto, ACV, insuficiencia cardiaca y demás afectaciones cardiovasculares.

Por esta razón la especialista insiste en lo siguiente: “el paciente hipertenso debe continuar su tratamiento antihipertensivo durante la pandemia, porque mientras más controlada este su enfermedad cardiovascular menos posibilidad de complicaciones tendrá ante la presencia del virus”.

Barriguita sana corazón contento

Según una investigación sobre los productos lácteos, realizado por la Revista Británica de Medicina, afirmó que el consumo de dos (2) o más porciones diarias de lácteos enteros (y no descremados) se asocia con una menor prevalencia de síndrome metabólico, así como con una menor incidencia de diabetes e hipertensión. Entre los resultados encontrados en estos 21 países, los lácteos enteros y los lácteos fermentados (queso o yogurt), podrían influir en diversas vías y tener efectos favorables en la salud.

“Una dieta balanceada o alimentación balanceada, puede disminuir el riesgo de enfermedad metabólica, diabetes e hipertensión, pero a esa receta hay que agregarle también actividad física y evitar vicios como el tabaco y uso excesivo de alcohol”, complementa la especialista. De igual manera recalca un factor de riesgo muy importante y es el “componente familiar” o “hereditario” que puede tener cada persona, el cual no debe ser ignorado.


En este mes del corazón y sobre todo el 29 de septiembre, Laboratorios Farma te recuerda lo importante de realizarse cada año al menos una evaluación completa cardiovascular, no minimizar los síntomas, controlar tu peso, tensión arterial, glicemia, niveles de colesterol y triglicéridos, así como evitar los hábitos pocos saludables. Todo esto será clave para aspirar a tener una vida sana y duradera.

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