El 30 de Agosto la Luna estuvo en su fase Nueva en el signo de Virgo, ciclo para comenzar, para gestar eso que tanto estamos esperando ver materializado. En esta fase de nueva, la luna esta en conjunción con el Sol, es decir, luna y sol juntos en el mismo signo zodiacal, en la misma casa astral.  Por lo tanto, la luna se ve y su influjo en la psique humana es menor, así como bajan las mareas, también en nuestro organismo baja la marea. Esta luna nueva nos da una gran capacidad para planificarnos y cuidar cada detalle en la búsqueda de lo que queremos. Tenemos mayor posibilidad de discernimiento, estamos más estrategas y no queremos ensayos, queremos resultados lo más ajustado a lo esperado. 

Todo esto en complicidad del Sol, Mercurio, Venus y Marte, es decir,  un stellium, una reunión de planetas en el mismo signo, en la misma casa de la carta astral.  El resultado de este stellium con luna nueva en Virgo es que la conciencia busca más claridad, lo no consciente se aquieta. Todos inspirando la energía que se siente de estar mas tranquilos, inclusive queremos estar solos planificando nuestras estrategias.  Podríamos parecer hasta misteriosos pero hay una gran necesidad de análisis individual. Hay mayor capacidad de observación, podemos discernir mejor y esto nos permite tomar decisiones de forma más practica, racional y lógica.  

Con todos estos planetas visitando a Virgo estamos mas estratégicos en todos los sentidos, analíticos, críticos y tácticos.  Excelente momento para clasificar, sintetizar, ordenar. Cuesta actuar desde el impulso o la espontaneidad porque todas las acciones se quieren racionalizar.  El trabajo de este tránsito es digerir de manera simbólica o literalmente hablando y aceptar en todos los sentidos. Cuidar la obsesión por el orden, por la solvencia económica y la perfección.  Es momento ideal de reorganizar nuestros espacios y eliminar todo lo que se volvió accesorio.

Virgo busca simpleza, orden y simpleza.  Con todos estos planetas allí brinda la posibilidad de que veamos herramientas como el estudio de las técnicas a usar, la precisión para ejecutar estrategias y la eficiencia al usar nuestros recursos.

Estamos mas exigentes en todas las áreas; amor, trabajo, apariencia personal, salud y finanzas. 

Cuidemos los excesos en el trabajo y la salud.  La conexión entre cuerpo (Marte), sentimientos (Luna), deseos (Venus),  y mente (Virgo regido por Mercurio) es fundamental. Y si adicionalmente la encauzamos para servir a los demás pues mucho mejor.

Reina la energía para trabajar, ahorita mas que nunca estamos identificados con lo que hacemos y queremos reconocimiento por ello.  

Ganas de hacer ejercicios y de vernos bien en nuestra apariencia personal por eso es momento propicio para mejorar los hábitos alimenticios a fin de mejorar la salud.

En el amor podemos estar muy mentales ya que Venus es el planeta de los afectos y en Virgo es muy cerebral.  Se pierde un poco la espontaneidad y los vínculos que se forman son más por practicidad que por afectos. Sin embargo, con la luna y Venus en el signo de Virgo, se disfruta mucho en este momento de ser útil, de tener detalles prácticos, muy críticos con el otro.

Con Sol y Mercurio juntos en Virgo marca un tiempo de mucha acción y de confrontación con un sentido práctico y planificado.

Todos estos planetas que conforman el stellium en Virgo junto a la Luna Nueva en Virgo hacen un trígono con Urano en Tauro y esto nos regala un aspecto muy armonioso ya nos da un impulso renovador, diferente y necesario para la estabilidad y tranquilidad que queremos.

Urano es el planeta de los cambios, de las renovaciones y movimientos necesarios.  Cuando por tránsito o de visita en un signo o casa astral nos invita a atrevernos a esas modificaciones que en condiciones normales no haríamos.  Como estos cambios, por lo general, no son fáciles o ni siquiera nos los planteamos, Urano nos muestra las posibilidades de cambio para mejor. Nos lleva al gran paso que contribuirá con nuestro crecimiento.  Urano en Tauro, signo de tierra, ya está mostrando que existen elecciones de estabilidad que aún no conocemos y que pueden ofrecer mayores posibilidades de crecimiento y seguridad que lo ya conocido. Definitivamente se moverán todas las estructuras que creíamos seguras para contribuir a nuestro crecimiento.

Venus y Marte en conjunción en Virgo sumado a este trígono con Urano nos lleva poder cumplir nuestros deseos, allí está el amor, la acción, los deseos y lo diferente, lo novedoso, lo original.  Pero lo mas importante es que todo esto ocurrirá sin perder de vista la realidad. Esta conjunción se da cada dos años y nos permite ver materializado todo esto en un año, cuando estos mismos planetas estén en oposición.

La invitación es a sembrar intenciones que nos permitan ver materializado nuestros mayores deseos de estabilidad y crecimiento.  Aprovechar toda esta energía disponible que nos servirá de análisis, plantear y ejecutar estrategias que nos llevara a la materialización de lo que tanto deseamos tener, ver, disfrutar.