Gary Stutte, experto en cultivos espaciales de la Nasa, sostuvo que Panamá tiene un gran potencial para proveer de la tecnología y conocimiento en cultivos en ambientes controlados

El aumento de la población y el deterioro de las zonas de cultivo obligará a que la agricultura controlada, como las fincas verticales, sea una solución para proveer alimentos en las ciudades de Latinoamérica, aseguró este miércoles 28 de agosto Gary Stutte, experto en cultivos espaciales de la Agencia de Aeronáutica y del Espacio de EEUU (Nasa por sus siglas en inglés).

“En Latinoamérica están varias de las ciudades más grandes del mundo, el agua escasea y las tierras son cada vez menos disponibles para cultivar; por ello, para que estas urbes tengan la capacidad de producir más alimentos y puedan exportar dependerá de la tecnología de la agricultura de ambiente controlado”, especificó.

El investigador principal de experimentos en vuelos espaciales, diseñados para cultivar plantas en microgravedad para los viajes a Marte, explicó mediante una videoconferencia que la oferta de alimentos -a medida que la población crece- resulta inadecuada y poco saludable.

Según un estudio de Población del Departamento de Asuntos Sociales y Económicos de la ONU, en Latinoamérica, actualmente, 81% de la población vive en ciudades.

Stutte dijo que es necesario que los países implementen nuevas tecnologías, debido a que las técnicas de agricultura ambiental controlada como las fincas verticales, la producción en invernadero y la agricultura interior se está desarrollando en todo el mundo, sobre todo para áreas urbanas.

“En los próximos 30 años habrá más de 3 billones de habitantes adicionales en el planeta a quienes habrá que alimentar, y la agricultura transformará la forma en que producimos alimentos para las próximas poblaciones. Éstos no son números abstractos, y no habrá otros caminos si no brindamos las respuestas adecuadas”, reflexionó el especialista.


Sostuvo que Panamá tiene un gran potencial para proveer de la tecnología y conocimiento en cultivos en ambientes controlados a las demás naciones de la región, que buscan también dominar la creación de alimentos frescos.

A su vez, el presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Agricultura en Ambiente Controlado (Fdcaac), David Proenza, dijo que a largo plazo este tipo de cultivo dependerá cada vez más de las nuevas tecnologías, así como de importantes inversiones.

Comparó que una producción en fincas verticales de 1.000 metros es equivalente a 60 hectáreas cultivadas de forma tradicional, o a 5 hectáreas en invernaderos. Especificó también que que el retorno de la inversión de la primera cosecha se obtiene en 36 meses, mientras que los cultivos en tierra tardan siete años en recuperarse.

Además, destacó el representante de la Fdcaac que los beneficios de los nuevos cultivos se reflejan en la reducción del consumo de agua en 85%, el uso de pequeños espacios, 50% de reducción del tiempo de cosecha, la eliminación en químicos en las plantas, menos mano de obra y la producción continua durante todo el año.