Profesores y trabajadores universitarios consideran una burla el último aumento salarial, que fue de 400 bolívares

Un sueldo de 18 mil 400 bolívares no llega ni de cerca a los más de 2 millones de bolívares que cuesta la canasta básica, y esa es una de las razones que llevó a las calles este martes a los representantes del Sindicato Nacional de Profesionales Universitarios en Funciones Administrativas y Técnicas de la Universidad Central de Venezuela (Apufat-UCV) y de la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (Fapuv).

Un grupo de trabajadores manifestó en la plaza Las Tres Gracias para rechazar categóricamente el sistema de remuneración de la administración pública, porque consideran que es insuficiente el salario que perciben. Subrayan que hay más de 350 mil personas afectadas por esta situación.

La protesta estuvo acompañada por la quema la simbólica de Judas, representado en esta oportunidad por el presidente Nicolás Maduro.

Lourdes Ramírez, presidenta de la Fapuv, explicó que “cuando se firmó la tercera convención colectiva no participaron todos los sectores, solamente la Federación de Trabajadores Universitarios de Venezuela, que le dice que sí a todo lo que indica el gobierno. Los demás no fuimos convocados”.

En ese momento “se estableció que la tabla salarial del obrero de menor categoría era de 4.5 salarios mínimos, lo que se respetó hasta que llegó la reconversión monetaria, cuando la tabla pasó a ser de un salario mínimo”, agregó Ramírez.

La profesora explicó que el sueldo del obrero de menor escalafón pasó de 18 mil bolívares a 18 mil 400; el profesor de mayor categoría pasó de 37 mil bolívares a 42 mil bolívares. “Sí la canasta alimentaria está en el orden de los 750 mil bolívares y la canasta básica en el orden de un millón 300 mil bolívares, ¿cómo vamos los trabajadores a vivir así? Esto es una burla, esto es un gobierno totalitario que no le interesa que nosotros formemos jóvenes con un espíritu plural, democrático y libertario”.

La presidenta de la Fapuv aseguró que el Ejecutivo ha acabado con la seguridad social del trabajador universitario. “Todos los recursos que habíamos logrado para servicios de HCM en las universidades los retuvieron y los pasaron a un sistema centralizado de salud que no cumple con los trabajadores”, criticó.

Según Ramírez, “cuando alguien tiene algún problema de salud en las clínicas no lo atienden porque este sistema de salud no paga: Lo que reconoce son 400 mil bolívares, para un sepelio 200 mil bolívares cuando un entierro está costando 4 millones de bolívares”.

Por otra parte señaló que “nos van a dar un bono de 40 mil BS a todos los trabajadores activos, que era para la primera quincena de abril y no ha llegado, pero dejaron por fuera de este beneficio a los jubilados, pensionados y sobrevivientes quienes por ley tienen los mismos derechos que nosotros.

Por su parte, Argelia Castillo, secretaria general de Apufat, defendió la quema de Judas con el rostro de Maduro, porque “lamentablemente ha vulnerado todos los derechos de todos los trabajadores, no solo en el ámbito universitario sino de todos los empleados y obreros”. Castillo aseveró que el aumento de 400 bolívares “que nos hicieron antes de Semana Santa es una burla; tenemos mucha indignación”.