Rafael Ramírez publicó una carta dirigida al ex presidente ecuatoriano para solicitar un espacio en el programa “Conversando con Correa”, cuyo objetivo es desmentir las declaraciones de Nicolás Maduro y demostrar el origen de la destrucción de PDVSA

Este 20 de septiembre, el ex representante de Venezuela en la Organización de la Naciones Unidas, Rafael Ramírez, hizo pública una carta en la que manifiesta su descontento con la justificación de Nicolás Maduro, por los problemas de la industria petrolera; la que Ramírez interpretó como una oportunidad más para “verter su odio y ensañamiento”.

Ramírez puntualizó que, “Maduro miente me acusa y promueve un linchamiento moral (…) sólo para distraer y excusar ante el mundo su manifiesta incapacidad para conducir nuestro país y en particular nuestra industria petrolera, hoy en día en ruinas”.

En el texto, respaldó a Maduro como presidente, pero lo acusó de abusar del poder y los medios que tiene a su disposición: “todo esto sucede sin que yo tenga la mínima oportunidad de defenderme”.

El ex embajador solicitó a Correa un espacio en su programa, ya que -a su juicio- el ex mandatario es sensible y ha batallado en contra de “la prensa basura” e indicó que, “sabrá vencer la censura que contra mi pesa y me podrá brindar la oportunidad a la réplica, la cual está consagrada como uno de los derechos fundamentales del hombre (…) de lo que lo conozco como persona , su trayectoria y carácter, estoy seguro que usted no se prestará para ser utilizado por Maduro”.

Además, rescató en su carta la crítica situación por la que atraviesa Venezuela y que ante esto “el gobierno de Maduro reacciona con autoritarismo y violencia, violando los DDHH de los ciudadanos como ha sido denunciado por la Alta Comisionada de la ONU, Michelle Bachelet”.

Nicolás Maduro expresó en la entrevista con Correa que, la destrucción de la industria petrolera sucedió por el enquistamiento de mafias durante los años en que Ramírez estaba al frente; declaración que el implicado quiere refutar ante el mundo: “la destrucción de PDVSA no se debió a mafias construidas en mi gestión al frente de la petrolera venezolana, sino a la incapacidad y ladronismo del gobierno de Maduro”.