En la mañana había poca gente para entrar a la basílica Santa Teresa pero ya en horas del mediodía la cola para visitar al Nazareno daba la vuelta, pasando por la sede del Saime y bajando hasta el Teatro Nacional

Este Miércoles Santo no le faltaron visitantes al Nazareno de San Pablo. Tampoco faltaron los acostumbrados vendedores de souvenir a las afueras de la basílica de Santa Teresa, para darle inicio a la procesión, como es costumbre, por el centro de Caracas.

Otra cosa que no le faltó al Nazareno fueron las limosnas. 24 jóvenes pertenecientes al Ministerio de Música de la Basílica Santa Teresa se encargaron de llevar las colectas por toda la iglesia.

Milanyely Albornoz considera que este año ha ido muy poca gente a ver al Nazareno en comparación a otros años, pero a pesar de eso dice que “los feligreses siguen colaborando”.

“Antes uno tenía que ir corriendo por todos lados con la cesta para recibir las limosnas, ahora eso no pasa tanto”, cuenta mientras recorre la basílica con la cesta. En el transcurso de la mañana, Milanyely calculó que solo ha recibido 8 billetes de 500 bolívares soberanos, especie de mayor denominación del cono monetario actual.

Otra peculiaridad de este año han sido las limosnas en divisas: “Hace un rato me dieron un billete de 5 dólares”, dice Milanyely.

Foto: Rafael Briceño

José Zambrano y su hija Luisa Helena acuden a la basílica Santa Teresa a pedir por la salud de su esposa Antonia de Zambrano, quien sufrió un aneurisma hace 15 años. Desde ese momento van caminando desde los bloques de El Silencio hasta la casa del Nazareno. Su tradición es acudir junto a la señora Antonia, quien se encuentra en silla de ruedas, si es posible vestidos de morado.

El mayor de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Miguel Ángel Blanco Blanco, tiene 27 años acudiendo vestido de morado los Miércoles Santos al Nazareno. No importa si está de servicio portando su uniforme de reglamento. A sus 55 años, dice que asistirá a la basílica hasta que viva. El Mayor insiste en que no va ni por motivos de salud ni para pedir riqueza. Su única promesa es su fe hacia el Nazareno.

Foto: Rafael Briceño

“El solo hecho es que él me siga dando salud y vida, de que me acerque todos los días un poquito más a su fe, de que me mantenga humilde y las enseñanzas que les doy a los míos. Mientras yo viva acudiré los miércoles al Nazareno”, expresa Miguel, quien presta servicio en la intendencia de la GNB en El Paraíso.

En una esquina de la basílica está ubicado un puesto, perteneciente a la parroquia, donde venden escapularios, rosarios, estampitas, biblias entre otros productos. El puesto siempre está, pero es en Semana Santa cuando aumenta sus ventas.

“Hay gente que los ha ofrecido pero nosotros no los hemos aceptado”, insistió Ramón Bolívar, encargado del negocio sobre los pagos en dólares por parte de los clientes.

Foto: Rafael Briceño

Lo que más se lleva la gente según Ramón, son los rosarios morados que tienen un costo de 4.500 bolívares, y otros, con mayor poder adquisitivo, se llevan las biblias a 30 mil bolívares.

A las afueras

En los alrededores de la basílica Santa Teresa había vendedores ofertando túnicas moradas que iban desde los 6 mil bolívares las más pequeñas y 28 mil bolívares las tallas más grandes. Otro souvenir son las espigas que vienen con una estampita a 1 mil bolívares y los sahumerios a 2 mil bolívares.

Foto: Rafael Briceño
Foto: Rafael Briceño

Operativo especial

Desde este lunes la basílica de Santa Teresa se encuentra custodiada por un amplio número de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), Cuerpo de Investigaciones Científicas penales y Criminalísticas (Cicpc), Guardia Nacional Bolivariana, Policía de Caracas, Protección Civil y Bomberos del Distrito Capital.

Foto: Rafael Briceño