Ciertas condiciones aplican para crear estas campañas que cada día crecen en un país que sigue sumergido en una crisis humanitaria compleja y tocada por la pandemia

Dada la situación de emergencia que vive Venezuela a causa de la pandemia y otras desafortunadas circunstancias que tienen que ver con el acceso a la salud privada y pública, se han venido incrementado de manera considerable los llamados GoFundMe, una plataforma de crowdfunding estadounidense con fines de lucro que permite a las personas recaudar dinero para diversas circunstancias.

Para hablar sobre este tema, Contrapunto contactó al reconocido comunicador Arnaldo Espinoza, quien nos puso al tanto de algunos datos importantes que debemos conocer acerca de esta realidad en nuestro país.

“En este momento hay más de 2 mil 100 campañas abiertas con las palabras claves “COVID Venezuela” y unas 250 más con la palabra “Coronavirus”. Nosotros observamos que esta semana, el indicador se ha movido hacia arriba en el número de campañas. Sin embargo, debemos tomar en cuenta que algunas tienen mucho tiempo abiertas y nunca fueron cerradas, las cuáles inciden en la cifra definitiva”, resaltó Espinoza.

De igual forma, afirmó que algunas campañas siguen activas desde diciembre con respecto al COVID-19 y a los estragos que sufren algunos contagiados a causa de dicha enfermedad: “Generalmente las peticiones apuntan a servicio médico privado, hospitalización, cuidados intensivos y medicamentos. Los organizadores planifican campañas que están en el orden de alrededor de 6 mil dólares, que son unos 20 días de hospitalización regular y unos dos o tres días de cuidados intensivos”.

Ante este panorama actual, destaca que a pesar de que la persona fallezca queda la deuda de la clínica y se abren campañas postmortem para ayudar a los familiares de la persona a costear los gastos fúnebres, en muchos casos cuando la persona es cabeza de familia.

El GoFundMe como plataforma de micromecenazgo debe cumplir ciertos requisitos, como por ejemplo personas que puedan manejar los ingresos y abrir la campaña con un número de seguridad social en Estados Unidos o un DNI válido en España, Inglaterra o los Países Bajos.

Estas campañas no pueden ser abiertas en Colombia o Ecuador por ejemplo, teniendo como base de que la gran parte de la migración venezolana de cinco millones de personas se han ido más hacia el sur y necesitan familiares o contactos en Estados Unidos, Canadá, España, etc.

Estas condiciones nos explica que delimita estas ayudas que son solicitadas más que todo por personas de la clase media y que agotan sus seguros de salud por la convalecencia por COVID y buscan recolectar esas diferencias a través de estas plataformas.

“Venezuela tiene en total unas 17 mil campañas abiertas y allí hay desde gente que busca pagar el semestre en la Católica, gente que quiere una laptop nueva y no tiene dinero para reponerla, gente que necesita viajar porque se ganaron una beca y no tienen el dinero. Es difícil en general la garantía que tiene el donante o el mecenas más allá de las que remites en tu post”, afirmó.

En el caso de las convalecencias médicas destaca que los soportes se basan en facturas, récipes médicos, informes y diagnósticos: “Hay grandes casos de micromecenazgo en Venezuela en el caso del COVID, por nombrar varios está Soledad Bravo, María Angelina Castillo que tiene más de un año haciendo un GoFundMe para pagarse un tratamiento de un cáncer de piel que hizo metástasis, entre otros”.

Finalmente, señala que el éxito de estas campañas es cuestión de suerte y va a depender de tener los aliados correctos que puedan difundir la información: “He visto campañas exitosas dentro de mi círculo por el tema del COVID y otras que no lo han sido, nos encontramos con un poco de todo”.