El Metro de Caracas se ha convertido, en los últimos años, en el medio de trasporte más usado por los caraqueños pues literalmente representa “no gastar dinero en pasaje” y, en algunos casos, la “única alternativa para llegar a su destino”

El otrora galardonado modelo de civismo, educación y buen servicio presenta hoy un escenario decadente.

Caos, retraso y su consiguiente acumulación de usuarios que desbordan la capacidad de los trenes, inseguridad, vendedores ambulantes, falta de mantenimiento, escaleras mecánicas averiadas, ausencia de aire acondicionado en los vagones y en las estaciones, malos tratos y desidia por parte de los operadores conforman el paisaje del que hacen parte diariamente los usuarios de El Metro de Caracas.

Foto: Jonathan Lanza.

El equipo de Contrapunto realizó el recorrido entre las estaciones Chacaíto y Plaza Venezuela para conocer la opinión de los ciudadanos que usan el transporte subterráneo.

Algunos consultados precisaron que abordan el Metro porque “es la única alternativa que les queda para llegar a su destino” otros aseguraron que “ahorran mucho más dinero porque el servicio es gratis mientras que las camionetas cobran el muy caro”.

Frente a la pregunta de si están dispuestos en pagar una tarifa adecuada por el servicios, la respuesta unánime fue afirmativa, afirmando que si se pagara el precio justo las condiciones del Metro mejoraría.

“Estoy totalmente de acuerdo siempre y cuando esta medida esté acompañada de un plan integral que garantice el buen servicio. La solución sería una política completa de mantenimiento, la boletería y capacitación del personal” indicó un uno de los entrevistados que tenía como destino la estación Chacao.

Foto:Jonathan Lanza.

Uno sufre porque no hay escaleras ni aire de en los vagones. Yo podía pagar lo que pongan si esa es la solución para que arreglen el Metro”, expresó un adulto mayor en Plaza Venezuela quien aseguró que, además, diariamente toma el ferrocarril de Los Valles del Tuy.

“Estoy de acuerdo con que sinceren las tarifas del metro, porque cada día el sistema funciona peor. No hay aire acondicionado, las escaleras eléctricas no funcionan, no hay limpieza a las instalaciones ni a los vagones y muy poco personal para atender cualquier inconveniente que se presente. De hecho, en la mayoría de las estaciones casi no se ve personal”, precisó una joven en la estación Chacaíto.

¿Soluciones realistas?

Paradójicamente, los mismos usuarios que asegura usar El Metro por no poder pagar el servicio superficial alegan que privatizarlo sería la solución.

 “Si privatizan el Metro y suben la tarifas seria una solución, no inmediata, pero sí que lograría un avance”, comentó un estudiante de la UCV, quien toma esta alternativa de transporte desde la estación El Valle hasta la Ciudad Universitaria.

Foto: Jonathan Lanza.

“Si quitaran el subsidio del Estado y privatizaran el Metro eso implicaría que suba la tarifa pero se podría mantener la calidad del servicio”, recalcó una joven quien, para ir a su trabajo, realiza el trayecto desde Propatria hasta Chacaito.

Durante el recorrido, una funcionaria con once años de servicio, quien no quiso identificarse, calificó el servicio del Metro como un “desastre”.

Las personas creen que subiendo el ticket del Metro nos van pagar mejores sueldo y no es así. Nosotros dependemos directamente del Gobierno y cobramos un sueldo mínimo más una bonificación. Eso serviría para cubrir la parte técnica, solventar el problema de aire y las escaleras pero no nuestros sueldos. Además, el problema va más allá aquí antes era un problema para entrar y ahora hay hasta malandros”, aseveró la operadora del sistema subterráneo.

Foto: Jonathan Lanza.

Hasta el momento la tarifa de un boleto para cualquier estación es de Bs 4, pero el servicio se presta de forma gratuita, supuestamente por falta de material para elaborar los tickets, aunado torniquetes averiados.

Con planteamientos realistas o no, los usuarios claman por un mejor servicio, o que por lo menos empiecen a solventarse algunas de las muchas carencias y que El Metro intente acercarse a ser una mediana solución para Caracas.