Un programa de los trabajadores debe incluir al menos tres premisas: autonomía de las organizaciones sindicales y gremiales, renovación de la dirigencia sindical y el rescate del trabajo decente, subraya el profesor de la UCV y directivo de la Apucv

Megáfono en mano, José Gregorio Afonso, directivo de la Asociación de Profesores de la UCV, enfrentó a dos policías que ingresaron a la universidad en mayo pasado y que solo atinaban a reírse nerviosamente. Afonso, docente de la Escuela de Trabajo social, ha participado -y liderado- más de una protesta en defensa de los salarios de los empleados públicos. Muy crítico con el chavismo, insiste en que en este momento hay que unir a los trabajadores en una agenda común.

“Hay que construir un programa de los trabajadores, para el gobierno de Maduro y para el gobierno que venga. Algo que tenga independencia, porque no podemos volver a caer en trampas históricas”, señaló durante el foro sobre el instructivo de la Onapre organizado por la Apufat y celebrado el viernes 17 de junio, en el que compartió con Oly Millán y Eduardo Sánchez como ponentes.

Ese programa “lo primero que tiene que reivindicar es la autonomía del movimiento de los trabajadores, de sus organizaciones sindicales y gremiales”, enumeró. Eso “significa distanciarse de algunos episodios que no pueden volver a ocurrir”, como el anuncio de huelga general en 2018 con la tesis de la “amenaza creíble” o de la insurrección. “Eso ayudó a dividir, entre otras cosas, el intento de construir la Intersectorial de Trabajadores”.

También debe ser acordado “el refrescamiento de toda la dirigencia entre este año y el próximo, y el primero es la CTV, sin CNE” y solo con la consulta a los trabajadores. Por convenios internacionales, citó, “los trabajadores se dotan de sus organizaciones y de los mecanismos para renovar su liderazgo; no necesitan al Estado ni a ningún poder para ello”. La CTV “es el principal instrumento de lucha que tiene este país en el mundo de los trabajadores, nos guste o no nos guste”. Hay otras centrales “y tendrán que renovarse, pero la CTV no tiene presidente. Uno está en el exilio, otro está muerto. No hay nada. Y al gobierno a eso le sonríe, le parece extraordinario”. la renovación también debe ocurrir en las federaciones y asociaciones.

El tercer punto es un programa mínimo, para el cual Afonso propone “el rescate del trabajo decente” y un salario razonablemente suficiente; el rescate de la libertad sindical y la recuperación de la seguridad social “como un derecho humano”.

La era Maduro: Sin referentes

Afonso indicó que, durante el gobierno del presidente Chávez, se redujo la pobreza, el consumo era elevado y había un ingreso petrolero de 120 dólares por barril. “Eso es cierto”, señaló.

“Pero el trabajo estaba sufriendo, estaba condenándose a relaciones absolutamente desreguladas y flexibilizadas. Cuando crece la nómina estatal el Estado se ve con un problema; el problema que tienen todos los patrones: Hay que abaratar el costo de la mano de obra, y así empieza todo lo que estamos viviendo”.

Para Afonso “lo que se ha hecho en la era Maduro no tiene referentes de ningún tipo. El 2792, que es la eliminación de los contratos colectivos de la manera más frontal y sin ningún tipo de decoro en 2018, y luego este instructivo de la Onapre que es una versión del 2792, a propósito de un salario mínimo en una proporción parecida”. El salario mínimo subió “en casi 1.800%” en 2018.

En el debate sobre si lo que aplica el gobierno de Maduro es neoliberal, sentenció que “algunos liberales quedaron como bebés de pecho” ante lo que se ha hecho. “Hay un conjunto de libertades que defiende el liberalismo en el plano político que hoy no las tenemos. Aquí no hay Parlamento, aquí no hay equilibrio de poderes. Esto es autoritarismo puro y duro. Esto se parece más a los amigos chinos: autoritarismo en lo político, ningún tipo de libertades, y la más absoluta desregulación del trabajo para traer capitales a diestra y siniestra. Capitales, además, que vienen con los elementos más oscuros que nos podamos imaginar con la ley antibloqueo, que significa que podemos hacer negocios escondidos porque tenemos que defendernos”.

Remarcó este punto: Es “un modelo autoritario en lo político, negador de las libertades, sin equilibrio en los poderes, sin posibilidad de justicia; y en lo económico, absolutamente desregulado como cualquier nación capitalista del mundo”. Y añadió: “Decía un amigo mío: no hay nada más eficiente para vender políticas de derecha que un discurso de izquierda. Esa verdad como que la asumió el gobierno muy en serio, y vio que era útil. Nos rebaja los salarios y nos dice ‘jamás te había aumentado tanto’. Nos lleva a niveles de pobreza tan importantes y dice ‘es que nadie te había reconocido como te hemos reconocido nosotros’. Veámoslo claro: Sobre el instructivo Onapre, ¿qué nos dicen los funcionarios cuando llegamos con las protestas? ‘Nosotros estamos calculando cuál es el impacto en las finanzas públicas de honrar todas las cosas que ustedes están señalando’. Ellos quieren controlar el desastre inflacionario que hay en este país por el lado de la demanda, y resulta que ese es el lado más injusto”.

Para honrar los contratos tienen que dar el dinero “y la liquidez monetaria es el dolor de cabeza de ellos”, subrayó. No crece la productividad, sino la actividad comercial “y, por supuesto, la desigualdad”. Hoy “no es que tenemos niños en la calle; tenemos familias en la calle, que es más grave”.

En ese contexto “debemos levantar un movimiento de trabajadores, lo que realmente no es fácil. El 1 de mayo hubo tres movilizaciones distintas; cuando salen los pensionados salen hasta tres más”. Por eso “creo que la orientación es ‘juntos pero no revueltos’. Un programa de los trabajadores” para todo el espectro político. “De otra manera no vamos a conseguir ni que el instructivo Onapre lo echen para atrás, ni el próximo instructivo”.

El profesor reiteró que “la lucha no es sinónimo de victoria, pero no encararla es garantía de derrota”. Que alguien pelee “no quiere decir que las cosas van a tener el resultado al que uno aspira, pero si no peleas no vas a cambiar nada”.