Estudiantes venezolanos calificaron este miércoles como una «vergüenza» la reciente reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la mandataria Delcy Rodríguez tras acusar a la líder chavista de ser cómplice de violaciones a los derechos humanos.
«Que Donald Trump se haya sentado con Delcy Rodríguez (…) es una vergüenza«, dijo a la prensa el dirigente estudiantil y consejero universitario de la Universidad Central de Venezuela (UCV) Octavio González durante una protesta frente al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a Caracas, en la que exigieron se permita el retorno de la líder opositora María Corina Machado.
González se quejó de que «estén prevaleciendo los intereses económicos» en la relación entre Caracas y Washington y señaló a Rodríguez de ser cómplice de una Administración que se «robó» los comicios del 28 de julio de 2024, cuando Nicolás Maduro fue proclamado presidente reelecto en medio de denuncias de fraude.
«Es una vergüenza que aquella persona en la que nosotros pusimos una esperanza de que (…) esto fuera un proceso de cambio político y un proceso profundo de reinstitucionalización dentro de nuestra nación esté sentándose -con Delcy Rodríguez- y esté prevaleciendo los intereses económicos por encima de los intereses de los venezolanos», sostuvo.
González indicó que Estados Unidos no está «escuchando lo que quiere el pueblo venezolano» y aseguró que el país suramericano «puede ser un gran socio comercial, pero en una Venezuela realmente democrática, una Venezuela donde se puedan defender los intereses de la nación».
Trump y Rodríguez se reunieron el martes por primera vez en Nueva York, en lo que supone un acercamiento inédito entre Washington y Caracas.
La reunión se dio en el lujoso hotel Lotte Palace, en el marco de una recepción ofrecida por Trump a mandatarios extranjeros con motivo de la Semana de Alto Nivel de la ONU, en una cita impensable pocos meses atrás, cuando Washington y Caracas mantenían rotas sus relaciones diplomáticas.
La cita se produjo días después del controvertido acuerdo por el que Venezuela cedió a EE.UU. parte de sus reservas petroleras y a escasos kilómetros de la prisión neoyorquina donde Nicolás Maduro permanece recluido tras ser acusado de narcotráfico y capturado por fuerzas estadounidenses el pasado enero en Caracas.
Fue el primer encuentro entre un presidente estadounidense y un gobernante venezolano en más de once años, desde la breve reunión que mantuvieron Barack Obama y Nicolás Maduro durante la Cumbre de las Américas de 2015, celebrada en Panamá.
Desde que Estados Unidos capturó y depuso a Maduro, la Administración de Trump ha respaldado al nuevo Gobierno de Rodríguez, hasta entonces vicepresidenta, y ha restablecido las relaciones diplomáticas con Venezuela, rotas desde 2019.





