A pesar de que en diciembre autoridades de la policía municipal les exigían no poder llevar pasajeros de pie, en la primera semana de cuarentena radical 2021 duran hasta media hora para arrancar hasta tener abarrotada la unidad 

Finalizó otra semana de cuarentena radical, la primera de 2021 y en las rutas de transporte que salen desde Baruta, continúan haciendo “lo que les da la gana”, esa es la frase que repiten los usuarios. 

Desde cobrar el pasaje completo a personas de la tercera edad, exigiendo su cancelación de mala forma, discusiones con pasajeros en donde hasta se incluyen amenazas de golpe, así transcurre un día normal de traslado en una unidad de transporte en Baruta. 

Pero ¿Quién resuelve el problema? Esto no es algo político es un tema de calidad de vida para los usuarios quienes tienen que abordar una unidad atenidos a los malos tratos y la forma de llevar el transporte sin ley que los castigue. 

dentro de una unidad esperando el abordaje de pasajeros

En toda la semana se observó cómo al llenarse el bus, los choferes no arrancaban hacia su destino hasta que la unidad estuviera abarrotada como mínimo con 12 personas de pie, esto a pesar de la cuarentena radical decretada por el gobierno de Maduro. 

De igual forma, se podía observar cómo hasta algunas personas se subían a la unidad sin llevar tapabocas, permitido por el chofer y colector de la misma, hecho que se repetía de lunes a viernes. 

En uno de los encontronazos que pudimos observar, el chofer se paró a exigirle el pasaje a un hombre mayor de 50 años, el cual alegaba haber cancelado. Sin embargo los colectores decían lo contrario, a pesar de haber niños y ancianos en la unidad, el chofer se levantó y amenazó al usuario con “romperle la cara” al frente de todos los presentes. 

Otro de los incidentes se dio cuando una señora de la tercera edad entró y se le exigió el pasaje a lo que la señora respondió: “Yo no debería pagar o al menos deberían poner punto”, la respuesta del colector fue una irrespetuosa burla. 

Las medidas de bioseguridad contra el COVID son inexistentes y estas unidades de transporte en especial la Línea Sur Este, se convierten en un verdadero problema con el que tienen que lidiar a diario los pasajeros para poder llegar a sus destinos. 

Los usuarios se siguen preguntando ¿Por qué estos choferes siguen haciendo lo que les da la gana? Y se espera respuesta de las autoridades correspondientes.