Cancillería venezolana impide a estos grupos, agilizar trámites de cambio de identidad en otros países del sur, donde sí es posible

Para la abogado Tamara Adrián, – en Venezuela-, las personas transgénero son la población más excluidas en la sociedad. “No pueden cambiar su documento de identidad y no consiguen desempeñarse en empleos calificados”.

Adrián refiere que el cambio de identidad para las personas transgénero es un proceso “casi inalcanzable”, en comparación con el resto de los países del continente.

Su identidad legal es “Tomás” y a pesar de que en el año 2004 introdujera una demanda ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para cambiar su nombre -de acuerdo con su género-, sigue sin obtener respuestas.

El caso de Tamara Adrián, activista por los derechos humanos de la comunidad LGBTIQ+ representa un atraso que vive el país en esta materia, pero reconoce que en los últimos veinte años del siglo pasado, se reseñaron al menos 150 reconocimientos de identidad, mientras que ninguno en lo que va de milenio.

La también diputada por Voluntad Popular refirió que Venezuela “no ha avanzado para dar cumplimiento con el primer numeral de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: enfocado en la erradicar la pobreza, cuando existen todavía personas excluidas, representadas en grupos vulnerables”.

Impresiones que fueron emitidas este lunes, durante el foro “Políticamente Diverso”, organizado a través del partido de oposición Un Nuevo Tiempo – sección Miranda- vía zoom.

“Para reducir la pobreza, es necesario romper las barreras que existen contra los grupos vulnerables: niños, niñas y adolescentes. Personas con discapacidad; adultos mayores; minorías religiosas; étnicas, raciales, culturales, extranjeras y la población LGBTIQ+, quienes entran en el concepto de minorías vulnerables – o grupos sospechosos-, algunas veces caracterizados socialmente con el término de ‘inferiores'”.

Y agregó “Se cree que aun existen patrones de dominación sobre las clases menos favorecidas, y que ese sistema de dominación está ligado solo a las mujeres o a personas con cualquier discapacidad -o todas las anteriores-. Se sigue manteniendo el patrón de grupos superiores que dominan a los inferiores.

Adrián mantiene la tesis de que “las formas de dominación pueden ser sociales , religiosas, educativas, laboral, donde quedan excluidos los derechos de ley”.

Refirió también que existen al menos 26 países donde las mujeres están sometidas bajos los designios del hombre. “Pero hay otros países donde ya existe la modalidad de uniones civiles y se aplican otras leyes a favor de la identidad de género, por ejemplo en Alemania, Italia, Bélgica” .

“Mientras que otros países del continente celebran por los objetivos alcanzados en condiciones de igualdad, en Venezuela estamos muy lejos de consolidar tales derechos. Desde que se implementaron los objetivos del milenio, muchos estados aseguran o trabajan en el matrimonio igualitario, la identidad y la protección contra la discriminación, libre circulación en el espacio público con campañas, políticas públicas de inclusión y educación formal e informal, de eso se tratan los cambios”, puntualizó Adrián.

En el extranjero

Por último, Tamara Adrián indicó que desde Venezuela, se generan trabas para quienes residen en otros países y desean cambiar su identidad. “En el año 1999 la Constituyente paralizó el reconocimiento judicial de identidad para las personas transexuales. Por otro lado, en la Ley Orgánica de Registro Civil se trató de incluir la identidad: modificar el nombre cuando no corresponda con el género, pero el Consejo Nacional Electoral interpretó que ‘sexo’ es género.

Explicó que el venezolano que reside en países del sur, le resulta imposible concretar los trámites para cambio de identidad o matrimonio. “La cancillería venezolana impide que cambien sus nombres. Y en esos países, se les reconoce el cambio de identidad en todos sus documentos. Nos toca unir puentes, para que esta lucha siga adelante”, concretó.