Para salir a una operación de rescate “no se puede seguir esperando por un email, por un fax, por un memo rápido, por un sello, por una firma, o por la orden de un general o de un almirante”, subraya Luis Guillermo Inciarte, vicecomodoro de la Organización Nacional de Salvamento y Seguridad Marítima de los Espacios Acuáticos de Venezuela. La ONSA insiste en que las autoridades deben exigir a las embarcaciones un transmisor de posición global de emergencia marítima

De la tragedia de la embarcación Thor, que naufragó entre Carenero y La Tortuga el viernes 3 de septiembre, el país puede aprender algunas lecciones. En la estela de dolor que deja la desaparición de cinco pasajeros (de nueve que salieron ese 3 de septiembre en la mañana) hay espacio para proponer medidas que eviten que esta historia se repita.

1)Mejorar el tiempo de respuesta. “Desde la noche del domingo alguna autoridad estaba al tanto” del naufragio de Thor, pero por cuestiones burocráticas las operaciones aéreas comenzaron el martes.

En Venezuela, en más de 80% de las veces, las operaciones se activan 24 horas después del evento, detalla Luis Guillermo Inciarte, vicecomodoro de la Organización Nacional de Salvamento y Seguridad Marítima de los Espacios Acuáticos de Venezuela.

Pero el Centro Coordinador de Búsqueda y Salvamento (RCC Maiquetía) no despacha unidades si no hay una solicitud por escrito. “Para sacar el avión el día lunes (6 de septiembre) se necesitaba una comunicación para que el avión volara, y eso no puede seguir pasando”, criticó. “Un familiar que dé confirmación de que una embarcación está en emergencia, está demorada, está perdida, el RCC tiene que inmediatamente enviar una aeronave para la búsqueda. No se puede seguir esperando por un email, por un fax, por un memo rápido, por un sello, por una firma, o por la orden de un general o de un almirante”.

-¿Hubo retraso?

-Hubo retraso porque no llegaba la información por escrito. Se estaba evaluando la información, etc. El día martes impecablemente se activa todo el proceso. Ya el lunes la Armada estaba notificada, estaba navegando. Esto no lo digo para dejar mal al RCC Maiquetía; lo hago más bien para ayudarlos, porque los funcionarios no tiene la autoridad porque su instructivo dice que tienen que recibirlo por escrito. Esto es algo que hay que corregir. Algo muy importante que hay que reseñar. Es un aporte para el que tenga que tomar la decisión de cómo va a ser el nuevo procedimiento de despacho de aeronaves lo haga expedito.

2)Mejorar la comunicación con las embarcaciones.La ONSA insiste en que las autoridades deben exigir a las embarcaciones un transmisor de posición global de emergencia marítima. ONSA “lo va a sugerir formalmente ante el Instituto Nacional de Espacios Acuáticos”.

ONSA “va a solicitar en los próximos días se establezca como obligatoria la tenencia de un transmisor de posición global de emergencia marítimo”, explica Luis Guillermo Inciarte, vicecomodoro de la organización. “Exhorta a la autoridad a que exija cualquier equipo de transmisor global de emergencia marítima para todos los busques”. Inciarte recomienda el SPOT (que garantiza mensajería vía satélite y comunicación con servicios de búsqueda).

El dispositivo elegido “debería tenerlo cada embarcación incluyendo una moto de agua, un sunfish. Un windsurfista es un buque. De acuerdo con la ley todo objeto que flote y que tenga propulsión propia es un buque”. Toda embarcación, independientemente de su tamaño o de donde salga a navegar, “debe tener este dispositivo a bordo. Esta es y será nuestra recomendación a partir de este momento, sobre todo por la infraestructura de comunicaciones en la que conocemos que está el país. A veces no hay electricidad, algunas estaciones no tienen los radios funcionando adecuadamente, pero de una u otra manera el satélite está arriba y no se apaga”.

El SPOT también permite confirmar la llegada al sitio de destino, y ahorraría a las autoridades el tener que disponer de redes de comunicación en todas las islas.

3)Se debe reformular la estructura de rescate y salvamento. “El sistema tiene que escuchar a los particulares, los particulares tienen que escuchar a las autoridades también y la información no puede quedar en uno u otro sitio”. ONSA publica la información “para que esté al alcance de todos” porque “nuestra política es de transparencia”. Se debe llegar a un acuerdo institucional para poder sumar y avanzar.

La autoridad acuática es el INEA a través de las capitanías de puerto y los bomberos marinos. “Es la que cobra por todos los servicios, y como cobra por todos los servicios es la que debe prestar el servicio de búsqueda y salvamento”, como lo establece una sentencia del TSJ, remarca.

4)Cumplimiento de la ley. El vicecomodoro de ONSA subrayó que, de haber cumplido con la ley, una tragedia como la de Thor “no habría pasado”. Afirma que “si el capitán, que es el único responsable de lo que sucede en la embarcación, hubiera cumplido con la ley, esto no habría pasado de la forma en que sucedió”. Puntualiza que las embarcaciones se hunden, pero los marinos debemos estar preparados para sobrevivir de la mejor manera posible mientras llega la ayuda.

Lo que sucedió lo debe determinar la junta de investigación, aclara. Pero hay elementos claros: “Los chalecos salvavidas no estuvieron disponibles al momento del accidente para todos”.

Inciarte subraya que los capitanes de las embarcaciones deben cumplir con los compromisos adquiridos en las inspecciones. Lamentablemente “piden el chaleco salvavidas al vecino para la inspección” y lo que hay “es ocho chalecos en una marina de 100 barcos. Eso sabemos que pasa. No vamos a echarle la culpa solo a la autoridad” pero “la autoridad tiene que ver cómo no se la vacilan”.

5)Investigación objetiva. El experto de la ONSA reitera que si la junta de investigación para analizar el accidente de Thor se constituye con un grupo multidisciplinario “se logra establecer qué ocurrió, se establecen responsabilidades y se comunican las medidas correctivas. La idea de investigar no es para castigar a alguien solamente”.

Inciarte precisa nadie de la embarcación, salvo el capitán, tiene la culpa de lo sucedido. Puntualiza, también, que el capitán de puerto debe tener todos los recursos para actuar ante una emergencia, como estación de comunicaciones y personal suficiente.

6)Mejor coordinación de la búsqueda en casos de emergencia. Tal como lo señala Inciarte se debe inaugurar un centro coordinador de búsqueda y salvamento conjunto, “donde se unan la aviación, con la marina y las unidades de tierra”. Las misiones de búsqueda y salvamento “no corresponden a Protección civil porque no son un desastre, son una emergencia especializada”.