Han transcurrido seis días después del hecho y el cadáver no ha sido llevado a la morgue de Bello Monte

Hace cinco meses que Antonio José Amundaraín Alcalá (17) se vino de Irapa, estado Sucre a Caracas, donde fijó residencia con su tía, en el barrio El Limón del municipio Libertador.

El joven quería ser Guardia Nacional, pero debía esperar cumplir la mayoría de edad en enero, del próximo de año. Entre tanto, vendía jabones líquidos en El Valle.

El viernes en horas de la noche, Amundaraín Alcalá se encontraba en el urbanismo Misión Vivienda Felipe Acosta Carles, ubicado en el kilómetro 7 de la carretera Panamericana.

Para el momento se llevaba a cabo una incursión policial, en medio del Operativo Gran Cacique Guaicaipuro desplegado en sectores populares de Caracas desde el pasado 10 de julio, luego de los enfrentamientos registrados durante dos tres días consecutivos en La Cota 905.

Parientes de Amundaraín Alcalá, indicaron que los funcionarios policiales reseñaron que había muerto al enfrentarse a las comisiones, sin embargo negaron la versión y refirieron que la víctima nunca presentó problemas con la justicia.

Denunciaron además que han transcurrido seis días después del hecho, y el cuerpo de Amundaraín Alcalá no se encuentra en los depósitos del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses de Bello Monte, sino en el hospital Victorino Santaella de Los Teques.