Después de cuatro años de crisis económica, social y política en Venezuela se habla de una importante cifra de compatriotas repartidos por el mundo y sobre todo en la región. Ante esta realidad nace la pregunta geopolítica internacional: ¿son estos venezolanos migrantes económicos, refugiados, asilados o desplazados?

Cifras de la Organización Internacional para las Migraciones y de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) indican que, a consecuencia de la crisis económica y social que vive el país, más de 4 millones de venezolanos salieron de su tierra natal en los últimos 41 meses.

afp

Esta realidad ha orillado hasta puntos de quiebre las relaciones diplomáticas entre el Gobierno venezolano y países como Panamá y Chile exigen ahora a los venezolanos que intentan ingresar a sus territorios alguna documentación, como visa de turista, medida cuya aplicación también evalúan los Gobiernos de Ecuador y Perú.

A través de una publicación en Twitter, Acnur reseñó cuántos ciudadanos provenientes de Venezuela se han desplazado por la región en los últimos tres años, y enfatizó que de enero a julio de 2019 se ha registrado la movilización de más de un millón de venezolanos distribuyéndose por el continente americano.

Al respecto, la Asamblea Nacional (AN) seno del Poder Legislativo venezolano, por medio de la Comisión de Política Exterior, prevé solicitar a los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), un plan regional de atención migratoria para los venezolanos que se encuentran fuera de su país.

Aseguró el diputado Carlos Valero, miembro de la referida instancia parlamentaria, con esta realidad se colocan en tela de juicio la relevancia de los procesos de apostilla y legalización de documentos exigidos a los venezolanos que salen de su tierra natal.

CIFRAS OFICIALES

Actualmente, Colombia sigue siendo el país con mayor número de venezolanos con más de un millón 300 mil registrados por el propio Gobierno colombiano, seguido por Perú con 768.148 venezolanos en ese país y Chile con 288.233.

“En el aspecto global, los venezolanos son ya uno de los grupos de población más grandes desplazados de su nación”, indicaron los voceros oficiales de Acnur.

Esos mismos voceros aseguraron desde Ginebra que la crisis migratoria venezolana, producto de la crisis económica, política, social y humanitaria, es un problema para América Latina, especialmente para los países de la región que albergan la mayor cantidad de venezolanos.

Chile, con la aplicación de sus nuevas medidas de control migratorio, es una de las naciones más estrictas con los venezolanos. Su actitud es acorde con la posición asumida por Sebastián Piñera al no suscribir el documento emanado de la Conferencia Intergubernamental para el Pacto Mundial Sobre Migración que se celebró en Marrakech, Marruecos, en diciembre de 2018.

Para ese entonces el mandatario chileno declaró, en torno a toda la movilidad humana y la cantidad de migrantes, especialmente haitianos, en esa nación sureña “debemos poner orden en la casa”.

Medidas como la exigencia de una visa para ingresar a Chile terminan abruptamente las aspiraciones de algunos venezolanos que esperaban acceder a ese territorio bajo la figura de libre movilidad que hubo hasta hace poco tiempo. El cambio en los requisitos de ingreso a Chile generó bloqueos de carreteras y protestas en el paso fronterizo Chacalluta, entre Perú y Chile en las últimas semanas.

Además del estancamiento de unos doscientos venezolanos en la localidad peruana de Tacna, fronteriza con Chile en donde el director del Servicio Jesuita de Migrantes de Chile, José Tomás Vicuña, afirmó a través de las redes que “los migrantes atrapados en el área, algunos de ellos niños, han comenzado a tener problemas de salud”.

RACIMOS MIGRATORIO Y LA EXCLUSIÓN SOCIAL

Con relación al tema de la exclusión y los racimos de los que pueden ser víctima los venezolanos en el exterior, Marín Jaén destacó “siempre se ha recibido en los mejores términos a nuestros hermanos vecinos en calidad de visitantes o residentes, por esta razón en nuestro país, exceptuando algunas puntuales manifestaciones, podemos afirmar que nunca ha existido racismo y exclusión social, por el contrario siembre hemos recibo a nuestros visitantes de forma afable y amable”.

El sociólogo e intelectual venezolano Héctor Sánchez, entorno al debate migratorio venezolano, argumentó que “el concepto de mestizaje es la forma más apropiada para explicar el desarrollo sociológico de la Venezuela contemporánea, por esta razón en nuestro país no existen manifestaciones violentas ni radicales de exclusión ni racismo social, nuestro nación siempre ha sido refugio para los europeos que salieron de sus tierras después de finalizada la segunda guerra mundial, y también es de hacer notar que nuestros hermanos los colombianos, después de una guerra civil larguísima, encontraron en nuestra nación un refugio de la violencia en su país de origen”.

“Es sano señalar que el desplazado se debe a su condición de origen socio-histórica, debido a que se encuentra fuera de su país de origen por problemas de índole bélico, es decir en situación de guerra, en este mismo sentido el refugiado se debe a su condición ideológica o religiosa, todo esto huyendo de su país en estado de guerra, mientras que el asilado solicita su condición sin ser refugiado, cuando abandona el país de origen”, esgrimió Sánchez.

DATOS DE REFERENCIA HISTÓRICA

Anitza Freitez, directora del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), afirma que, a pesar de que la emigración existía en Venezuela, se agudizó a partir de la presidencia de Hugo Chávez.

Como dato histórico vale la pena destacar que la emigración venezolana empezó en 1983 luego del colapso de los precios del petróleo en el episodio conocido como el “viernes negro” durante el Gobierno de Luis Herrera Campins, pero según expertos como Freitez, afirmaron que “la salida, principalmente de profesionales, se ha acelerado bruscamente durante el inicio de la Revolución Bolivariana”, producto del rechazo político en los sectores de mayor poder adquisitivo al Gobierno de Hugo Chávez. 

El político Rafael Marín Jaén afirmó que “en términos antropológicos, sociológicos, e historiográficos, se puede afirmar que en Venezuela han existido tres olas significativas de emigrantes, la primera fue en el siglo XV, cuando llegaron los primeros conquistadores al continente latinoamericano, la segunda fue en el siglo XIX, cuando se asentaron en el país las primeras colonias de la eurasia, y por último en el siglo XX, cuando llegaron al país la mayor cantidad de españoles-canarios, portugueses, e italianos, producto de las políticas implementadas por Marcos Evangelista Pérez Jiménez, en su plan urbanístico de Concreto Armado y el Nuevo Ideal de país, tratado de realizar los grande proyectos de infraestructura que demandaba la nación y requería la población venezolana”.

“En medio de esta realidad es importante destacar, producto de esta realidad socio-cultura, es que nuestros país, Venezuela, se caracteriza por ser una nación profundamente mestiza, todo esto debido al impacto positivo que ha generado estas olas de inmigrantes que han ingresado a nuestra nación, sin ningún signo de exclusión ni xenofobia racial”, agregó.

¿DÓNDE HAY MÁS?

Colombia, Perú y Ecuador, son los países que reciben la mayor cantidad de ciudadanos venezolanos. Entre 2015 y 2018, según cifras de la Organización de las Naciones Unidas, y tras la crisis que enfrenta la nación, más de cuatro millones de venezolanos han abandonado el país considerando como destino solamente países de Latinoamérica y el Caribe, (ONU).

Echando una mirada a los medios internacionales, la crisis en Venezuela continúa alarmando a la comunidad internacional ante lo que llaman “el éxodo masivo de ciudadanos” hacia otras latitudes. William Spindler, portavoz de Acnur, advirtió que en medio de la crisis “es necesario cambiar el estatus de migrantes a refugiados de los venezolanos” con la intención de generar posible soluciones reales para los venezolanos que salen de su nación.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, ratificó en junio pasado que no pueden existir más “excusas” para retardar y otorgar el estatus de refugiados a los venezolanos que se encuentran en los países de la región.

La emigración venezolana (también conocida como la diáspora bolivariana) se refiere a la salida de venezolanos de su país natal durante las presidencias de Nicolás Maduro, debido al establecimiento de un bloqueo económico a la nación desde el Gobierno de Donald Trump y también por el aumento de la burocracia, la corrupción, y la ineficiencia local.

Sondeos de opinión preguntaron a los venezolanos si, para diciembre del 2015, deseaban abandonar su país. Más del 30% indicó su intención de irse permanentemente; respuestas emanadas de los estratos más altos, así como medios de la sociedad local.

Este número casi se duplicó meses después, en septiembre de 2016, cuando el 57% de los venezolanos consultados deseaban abandonar el país de acuerdo con encuestadoras nacionales como Datincorp, la principal diferencia es que, en este último sondeo se registraron ciudadanos de niveles socio-económicos medios y bajos.

La OEA y los voceros de Acnur catalogaron la actual situación venezolana como “la crisis de emigración más grande que ha existido en la historia del hemisferio occidental”.