La enfermedad del exceso de peso afecta la ovulación y, por ende, incide en la posibilidad de un embarazo, señala la ginecóloga Carmen Mantellini

Un antes y un después marca, para la salud pública contemporánea, la aparición del SARS-CoV-2. Con el tiempo -y las personas contagiadas y fallecidas- se saben más cosas. Una de ellas es que hay factores que aumentan el riesgo de complicaciones, como la obesidad.

Pero la enfermedad del exceso de peso no solo es un problema en los tiempos de COVID-19. Lo es, también, para la fertilidad.

La doctora Carmen Mantellini, ginecóloga y ginecobstetra, explica que la mujer obesa pierde la regularidad de su ovulación. “Si no ovulamos, no podemos quedar embarazadas”. Incluso, “hay mujeres obesas que nunca ovulan, o mujeres con sobrepeso y obesidad que ovulan irregularmente”. Además, tienen condiciones médicas, como diabetes, afecciones de la función de la tiroides.

Mantellini forma parte del equipo multidisciplinario de la Unidad Bariátrica y Metabólica (UBAM), para ofrecer acompañamiento a las parejas y las mujeres. Cuando una mujer quiere quedar embarazada y no lo logra, la médica evalúa varias cosas:

-La glándula tiroides, para descartar nódulos y otros problemas.

-Los ovarios, para determinar si tiene síndrome de ovario poliquístico.

-Revisión del vello corporal, que puede indicar una alteración hormonal (exceso de andrógenos).

-Ecosonograma de la pelvis.

Si la paciente no ovula, apunta Mantellini, muchas veces es la pérdida de peso la que lo resuelve y permite avanzar al embarazo. “Cuando una mujer pierde peso los ciclos suelen iniciarse rápidamente”. Cada paciente es un mundo, y por eso las soluciones (como dietas o cirugía bariátrica) llevan el nombre y el apellido de cada mujer.

La otra cara de la misma moneda es que una mujer que debido a la obesidad no ovulaba logra recuperar su ovulación con la cirugía bariátrica, y ahora sí debe estar pendiente de un embarazo no deseado.

Las mujeres delgadas también pueden experimentar dificultades para un embarazo. “Disminuye la producción de estrógenos”, por ejemplo, y esto implica también la necesidad del acompañamiento médico.