Habitantes y prestadores de servicios turísticos del archipiélago de Los Roques manifestaron su profunda preocupación ante los constantes y repentinos cortes del suministro eléctrico que afectan a la localidad, situación que se suma a un incremento considerable en las tarifas de los servicios públicos sin que esto se traduzca en una mejora de la atención o el abastecimiento.
Al ser uno de los destinos turísticos más importantes del país y un motor clave para el ingreso de divisas y el empleo regional, la continuidad de los servicios básicos resulta determinante para la dinámica insular. Quienes hacen vida en la zona señalan que mantener la calidad en la atención al visitante se ha convertido en una tarea compleja, al tener que conciliar los elevados costos operativos con la interrupción del fluido eléctrico.
«El compromiso con el visitante y la excelencia en el servicio se mantienen intactos, pero operar bajo fallas constantes genera un desgaste operativo y económico enorme para posadas, restaurantes y comercios locales», expresaron voceros del sector comercial del Gran Roque.
La comunidad hace un llamado directo a las autoridades competentes y a los organismos encargados de la gestión energética para que implementen soluciones técnicas definitivas. La meta de los pobladores y comerciantes es garantizar la sostenibilidad económica del archipiélago, proteger el trabajo de las familias que dependen del turismo y asegurar que Los Roques mantenga el estándar de calidad que exige su condición de parque nacional y referente internacional.





