El tema de la unidad actualmente en Venezuela tiene algo de complejidad, debido a que, por efectos de los procesos electorales, se ha tergiversado el sentido real de esta, y para qué sirve.

Los errores cometidos por quienes fueron sus abanderados para generar un cambio, no solo nos llevaron al camino incorrecto en nombre de ella, sino que hoy la pretenden retomar, sin ni siquiera reconocer que se equivocaron.

La unidad de ayer, hoy esta partida, por ello, para recuperar la sindéresis y el objetivo común, debemos hablar es de “UNIÓN”, unión en el propósito y unión en la acción.

UNIÓN EN EL PROPÓSITO: Es el objetivo común

UNIÓN EN LA ACCIÓN: Es toda una fuerza en el camino trazado.

En este sentido, la UNIDAD no puede ser impuesta por quienes perdieron la legitimidad para unir, por quienes no reconocen a sus pares, semejantes en la unidad de propósito.

Surge la pregunta: ¿La UNIDAD entorno a quién?

Se responde con otra pregunta ¿La UNIDAD en torno a ti, a él, a mí, a quién o entorno a un propósito?

La UNIDAD no se agota con la sola selección de un abanderado, sin discutir entre otras cosas, las etapas del camino, y menos escogido por una minoría que se dice mayoría a fuerza de imponer una matriz.

En el 2015 y es bueno detenernos en esto, acordamos un camino, una ruta, y opero en muchos el desprendimiento, otros se taparon la nariz, y luego juntos transitamos en la búsqueda del objetivo. Pronto vino lo que sabemos, pero pocos reflexionan la verdad del ¿por qué? se optó por otra vía. Una vía que el 30 de abril se demostró había sido equivocada.

Los errores del 45, la caída de Gallegos, sus razones, y el transitar por una férrea dictadura militar, llevo a sus lideres de entonces a reconocer sus errores públicamente y a comprometerse en una acción para darle fuerza a la democracia que aspiraban construir. Asi se llega al “Pacto de Punto Fijo”, en el que, aun no siendo firmado por el PCV, esta organización política estuvo conteste de todo ello y dispuesta a aportar en el objetivo.

Las democracias las impone la gente, estas se producen cuando los pueblos cansados de los autoritarismos se deciden por este camino, generando la unión de propósito y de acción.

La democracia es una decisión de soberanía, que nuestra constitución señala radica en el pueblo y se expresa mediante el voto. Cuando se dice que el pueblo no se equivoca, es porque sin duda, elige lo que quiere, sea esta una decisión acertada o no, es lo que quiere y así lo decide.

¿Qué se debe tener en cuenta entonces?

Que los pueblos son manipulables. Es importante entonces entender que las decisiones de un pueblo pueden llegar a ser influenciadas, hoy en día más por efecto de los comunicadores conocidos como influencer.

Podemos observar como ejemplo el primer referéndum en la historia del mundo, donde el Sanedrín influyo en el pueblo judío para que soltaran a Barrabas.

Caído en cuenta de lo manipulable que la historia registra, son los pueblos, hago esta reflexión sobre la UNIDAD y la UNION, ya que en el proceso que se nos avecina, quienes pretenden afirmar son la oposición venezolana, buscan seguir manipulando el ser dueños de la unidad para conservar en su favor la intención del voto.

Devuelto a la ruta, regresando al camino, vale preguntarse ¿Dónde está la gente?

Este es un punto interesante, podría decirse el más importante y esto por qué. Porque para alcanzar la unión de propósito, es decir el objetivo de producir un cambio hacia la democracia real, se requiere construir una nueva mayoría. En el año 88, la inmensa mayoría de los venezolanos, en más de un 90% de participación electoral, se pronunció por la democracia. En el 93 y 98 estos niveles ya no se dieron. ¿Cuántos se preguntan que paso?, puesto que la nueva mayoría que se conformó -con electores que solían sufragar por los partidos tradicionales- se decidieron por dos opciones que, influenciados por la tesis de la antipolítica, buscaban un cambio.

HCF en su momento, aglutino a algo más del 80% de los venezolanos, pero hoy en día sus seguidores no llegan al 20%, pero siguen siendo una minoría que participa y se impone, porque algunos “inteligentes” impusieron otra opción, la de “abstenernos”.

De nuevo, la nueva mayoría.

La vieja mayoría se construyó con el respaldo de los militantes de COPEI, AD, el MAS y otros, la mayoría chavista, se conformó con los ex militantes de estas organizaciones tradicionales, la nueva mayoría tiene que venir de aquellos que en algún momento acompañaron a esas mayorías, que conformaron la revolución y hoy son disidentes, pues sino es así, de donde van a venir. ¡Es que no fue de aquí que se nutrió la oposición en el 2015!

Es allí donde debemos hurgar, donde se debe escudriñar para construir la nueva mayoría, con la cual mediante el ejercicio de la soberanía que radica en el pueblo, podremos alcanzar el objetivo primario, que no es más que el cambio de gobierno, de modelo, de una nueva forma de conducir al país.

Luego de esta reflexión concluimos.

  1. LA UNIDAD LA IMPONE LA GENTE

Cuando un pueblo siente que se ha agotado el modelo y se cansa de este, no habrá quien pare su libre determinación.

En la búsqueda por alcanzar el objetivo de esta ruta que nos hemos trazado, lo que importa es el acompañamiento de la gente, sin mirar de dónde vienen, sino en donde están, en cual camino transitan, siendo que, en el caso de una democracia imperfecta, la vía electoral es siempre la correcta.

  • CONSTRUIR LA UNION

Quienes ayer lideraban la unidad hoy la tienen partida, existen dos factores que no son nada diferentes, actúan con distinto cachimbo, pero son el mismo musiú. Actúan en la selección de sus plataformas con sectarismo militante, arrogándose una representación que si bien ayer tenía una fuerza popular hoy es un cascaron vacío. Allí están las encuestas, que lo dicen. Dichos sectores pretenden asumir el liderazgo sobre la mayoría opositora venezolana y esto no es posible, no se dan cuenta como bien lo señaló la exhortación episcopal de la CEV del 15/10/2020, que “el pueblo de Venezuela pide a gritos un cambio de actitud en los políticos venezolanos”, hacen todo lo contrario, actúan con la arrogancia de quien se cree el dueño de la voluntad de la mayoría.

La Alianza Democrática y el G4 junto a la llamada plataforma unitaria revestida en la MUD, pretenden poner al electorado opositor en una encrucijada, para que se tapen la nariz y voten por ellos. Esto me recuerda las elecciones de 1998, ya que actúan igualito a como actuaron quienes dirigían a COPEI, AD, y grupos influyentes de la época. Unos contaban con una candidata que ganaba las encuestas y otros con una maquinaria que ganaba elecciones. Dos opciones distintas al final allanaron el camino, un godo autoritario y un plebeyo autoritario, y el juego lo decidió la tribuna.

Nada esta cantado para estas elecciones, ya que todo puede suceder, las mediciones hablan y cada quien ve como las interpreta. El que se equivoca pierde y en este proceso que viene, más importancia tienen los municipios que las gobernaciones, ganando los municipios se ganan las gobernaciones, y es aquí donde debemos apuntar la mirada para ganar el juego. Aquí la UNION se construye con el pueblo, quien decide y luego elige, se repite en cierta forma el escenario del 98, es el pueblo en si el que va a decidir, en el reside la soberanía que acompañara a quien sea diferente, porque le importa la gente.

No nos importe la soledad de los partidos, lo que, si no debemos, es estar en la soledad de la gente. A ella nos tenemos que deber.