“El tema electoral, el reconocimiento a la Asamblea Nacional y los resultados electorales seguramente serán atendidos por los organismos internacionales”, expresó Elsa Cardozo. “Las sanciones internacionales pueden llegar a agotarse y el mejor ejemplo de eso es Cuba. Para que las sanciones no se diluyan en el tiempo debe haber una coordinación mayor en lo estratégico y en lo persuasivo”, indicó Félix Arellano durante “Prospectiva 2020 Semestre II”, actividad organizada por el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB

Si la crisis venezolana seguirá siendo motivo de preocupación internacional después de la pandemia de COVID-19 es una pregunta todavía sin respuesta.

Durante la actividad en línea “Prospectiva 2020 Semestre II”, organizada por el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB, los internacionalistas y profesores
universitarios Elsa Cardozo y Félix Arellano compartieron sus reflexiones sobre este tema.

La profesora Elsa Cardozo, al abrir la discusión, dijo que muchos se preguntan si Venezuela continuará en la agenda internacional después de la pandemia del coronavirus que ha afectado, por igual, a cientos de países del mundo.

“Debemos indicar que hay trazos críticos en el escenario internacional, que cada país debe resolver y superar sus dificultades económicas y sociales, pero Venezuela seguirá en la agenda, que muchos países democráticos y aliados mantendrán su atención en ayudar a la libertad y a la conquista de la democracia”, expresó Cardozo.

A su juicio, organismos internacionales como la ONU, con la Alta Comisionada para los derechos humanos, seguirán jugando un rol importante en la denuncia.

“A pesar de las dificultades internacionales, Venezuela no quedará fuera de la agenda
internacional. El tema electoral, el reconocimiento a la Asamblea Nacional y los resultados electorales seguramente serán atendidos por los organismos internacionales, sin duda alguna”, precisó la profesora universitaria.

El profesor Félix Arellano destacó el papel que juegan otros actores vinculados a quienes están el poder, “sobre todo aquellos que estratégica y geopolíticamente se han relacionado con Venezuela para obtener jugosas ganancias económicas”.

“Esos países son amigos, pero no son incondicionales; lo que mantienen con Venezuela es una alianza geopolítica”, indicó.

En Miraflores existe preocupación por las sanciones, afirmó Arellano. Por ello, la comunidad internacional debe unir esfuerzos para que Venezuela y sus aliados no democráticos no puedan seguir evadiéndolas.

“Las sanciones internacionales pueden llegar a agotarse y el mejor ejemplo de eso es Cuba. Para que las sanciones no se diluyan en el tiempo debe haber una coordinación mayor en lo estratégico y en lo persuasivo”, indicó Arellano.

Ambos expertos coincidieron en que el apoyo de la comunidad internacional es un hecho complementario, puesto que el esfuerzo interno debe ser considerado como crucial e indispensable.