Paridad, reconocimiento de la identidad de mujeres trans, acciones contra la violencia política son algunas de las exigencias hechas por integrantes de la Red de Mujeres en la Política

En la sede de la Asociación Venezolana de Mujeres hay un gato llamado Rey que solo fue desplazado, el pasado miércoles 3 de agosto, por quien las líderes de partidos políticos consideran que puede ser la llave para nuevas conquistas: el vicepresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Enrique Márquez.

Unas 50 mujeres, por iniciativa de la Red de Mujeres en la Política, se encontró con Márquez en los espacios que la Asociación facilitó para volver a hacer historia. Porque lo que las integrantes de la Red (organizada por la dirigente de Cambiemos Iris de Franca) consiguieron es el compromiso del vicepresidente del CNE, a título personal, para luchar en el ente comicial por la paridad y otros derechos.

Es bueno que el CNE ponga sus ojos en lo que las mujeres en política plantean, comenzó De Franca. La red comenzó como un grupo de wasap que, poco a poco, ha ido sumando más participantes para avanzar en una agenda común. La activista afirmó que la venezolana debe ser la protagonista del posconflicto.

Aunque las normas establecen la paridad en el último proceso electoral no fue así, recordó la empresaria Griselda Reyes. Queremos ser escuchadas, reiteró la excandidata Gloria Pinho.

Para Evelyn Pinto, secretaria juvenil de Acción Democrática, se necesita un protocolo que garantice la atención de violencia política en los partidos; también, que se suprima la publicidad sexista y que se garanticen recursos para las campañas de las mujeres.

Aime Nogal, de Un Nuevo Tiempo, instó a que los funcionarios electorales sean capacitados en promoción y participación política de las mujeres y a que el CNE haga una campaña de promoción de participación política de las mujeres.

Yauris Mejía, madre lesbiana, denunció que ha intentado el reconocimiento de sus hijos y no ha obtenido respuesta del ente comicial.

Richelle Briceño, defensora de derechos humanos, exigió que el CNE garantice el cambio de nombre para las personas trans. “Luchar por los derechos humanos es luchar por el país”, destacó.

“Ninguna persona trans ha podido acceder al cambio de nombre”, criticó. También resaltó que las refieren al TSJ cuando el TSJ “tiene 18 años sin pronunciarse sobre el recurso de identidad de género de la doctora Tamara Adrián”.

Sandra Flores, dirigente de Primero Justicia y diputada de la Asamblea Nacional de 2015, explicó que en ese proceso no hubo paridad ni alternabilidad, porque las mujeres fueron relegadas por los partidos políticos a las suplencias y a los últimos puestos de las listas.

Flores pidió al CNE que, si los partidos políticos no cumplen con estos principios, las postulaciones sean anuladas. También solicitó que se anulen las inhabilitaciones impuestas contra mujeres, porque no han cometido delitos.

Con sus muchos años de experiencia en la actividad política Haydee Deutsch, aseveró que la paridad no la resuelve el CNE por sí solo, porque es en las organizaciones partidistas donde las mujeres deben dar la pelea. Hay que entrar en la contienda de nuestro espacio natural, que es el partido, remarcó.

La diputada Carlyana Arriechi (Cambiemos) manifestó su preocupación por la falta de atención del CNE a los casos de violencia política y solicitó al ente comicial organizar mesas de trabajo con mujeres de distintas organizaciones.

Incluir a las mujeres en los procesos de auditoría que hace el CNE fue la propuesta de Arlette Figueredo, al igual que el ente comicial haga un plan de formación para mujeres de la sociedad civil.

Lustay Franco (UNT) comentó que la paridad debe ser, también, para los miembros de mesa. Hizo énfasis en que deben existir sanciones para quienes no cumplan con la paridad, ya que eso permitirá iluminar el camino para los procesos electorales de 2024 y 2025.

Que no se permitan las candidaturas de hombres que han perpetrado violencia machista es el planteamiento de Camila Rojas, representante de la federación venezolana de estudiantes universitarias.

También habló Kelly Perfecto, exdiputada.

Un hombre tomó la palabra: Hernando Garzón, que ha sido jefe de comandos de campaña de mujeres y se deshizo en elogios sobre el compromiso de ellas en los centros de votación y en otros espacios. “Son más efectivas que nosotros”, garantizó. “La mujer quiere que la normativa se cumpla, mientras el hombre que está en la herradura dice que quiere salir temprano… Por lo general”.

El mejor ejercicio democrático en mucho tiempo lo he visto en ese espacio de encuentro de la Red, reivindicó Rosiris Toro, de Fuerza Vecinal. Mayerling Occhino, concejala del Lápiz, preguntó a Márquez cómo van a desarrollar las solicitudes de las mujeres si el directorio del CNE hace meses que no se reúne.

Georgette Topalián, excandidata a la alcaldía de Baruta por el oficialismo, expuso que no es solo la presencia de las mujeres en la actividad político partidista, sino en otros espacios como las presidencias de clubes y federaciones deportivas. Se preguntó, por otra parte, quién supervisa y actúa ante el desprestigio al que son sometidas las mujeres durante las campañas electorales.