El responsable municipal de Acción Ciudadana En Positivo (ACEP) en Independencia remarcó que “contamos con las herramientas de empoderamiento que nos dan la Constitución, las leyes y las normas de convivencia ciudadana”

El concejal de Soledad y responsable municipal de Acción Ciudadana En Positivo (ACEP) en Independencia, estado Anzoátegui, Lander Ortega, dijo que llegó la hora de accionar la transformación del ciudadano para detener la destrucción sistemática de la población por parte de Nicolás Maduro.

El planteamiento lo hizo a propósito del incremento de las cifras de desnutrición infantil, ocasionado por la crisis humanitaria compleja y profundizado por la pandemia de coronavirus que azota con rigor al país y que ataca con rudeza a uno de los sectores más vulnerables: los niños. Al respecto, insistió en que los ciudadanos deben comenzar a demostrar que son parte de la solución.

El edil del partido de los ciudadanos manifestó que los venezolanos “contamos con las herramientas de empoderamiento que nos dan la Constitución, las leyes y las normas de convivencia ciudadana”, y que sabiendo aplicarlas, cada individuo comenzará a transformarse y ejercer su verdadero rol para lograr la sustitución de este modelo de hambre, pobreza y miseria. Solo los ciudadanos pueden hacer efectivo el cambio.

De acuerdo con datos ofrecidos por UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), en 2019 en Venezuela se registró un aumento dramático de la desnutrición infantil, condición que se ha venido agravando por la crisis económica: más de 1 millón de niños necesitaba entonces asistencia. Pero la coordinadora del Observatorio Venezolano para la Salud (OVS), Marianela Herrera, alertó a comienzos de 2020 del vertiginoso aumento de la desnutrición crónica.

Son alarmantes estas advertencias y mucho más cuando vemos que la población infantil no cuenta con la protección del Estado dirigido por un desgobierno que inventa cifras y estadísticas para solapar la realidad. El sector que se ubica en extrema pobreza, muestra niños y adolescentes completamente desnutridos”, refirió Ortega, al relatar lo que ha visto durante sus recorridos por las comunidades del municipio Independencia y sectores de Soledad, en el estado Anzoátegui.

No solamente son niños famélicos sino madres desesperadas que no cuentan con la atención mínima del ente gubernamental local, por ser el más cercano.

Están cercenando nuestro futuro. Imagínense, si estas familias no pueden alimentar a sus hijos, cómo los llevan a la escuela y en el caso de que puedan hacerlo, cómo asimilan o cómo concentran el aprendizaje. A esto se suma la inexistencia de un sistema de salud y de acceso a medicinas y a la nula posibilidad de recreación y esparcimiento. No hay protección para la población infantil por parte del Estado, y el ente municipal de Independencia hace igual papel de maula”, concluyó.

El pronunciamiento del concejal de ACEP coincide con los resultados de la Encuesta sobre Condiciones de Vida (Encovi) 2019-2020, según los cuales 96% de la población está en condición de pobreza por ingresos y 68% en pobreza por consumo.

Asimismo revela, entre otras cosas, que en 1 de cada 4 hogares venezolanos hay inseguridad alimentaria; 639 mil niños menores de 5 años presentan desnutrición crónica; 60% de la población no llega a consumir el mínimo requerido de 2.000 calorías/día; ningún estrato consume el mínimo requerido de proteínas de 51 gramos/día; y tenemos la peor relación peso/edad y talla/edad en niños de 5 años en Suramérica.

El estudio también dio cuenta de que hay 1,7 millones menos de niños en escuelas; casi la mitad de la población más pobre tiene rezago escolar de un año o más; y 4 millones de niños tienen problemas para asistir a clases.