El dirigente argumenta que el caos es rentable para ambos polos políticos y “demuestra que no hay necesidad de cambio para ellos”

“Nuestra Constitución establece como única forma de ordenamiento territorial la República Federal, su mecanismos regulatorio de funcionamiento económico y la pluralidad de sus ciudadanos en pensamiento político, además de el mecanismo de elección de quienes administran y legislan en sus distintos niveles. De manera que la ley contraria la constitución”.

Esa es la posición de Irwing Ríos, Coordinador General del partido Opina, a la hora de cuestionar la ley de Consejos Comunales quien sostiene que “debatirla, plantearla pone al margen de la lay a quien lo haga”.

Señala que solo en dos ocasiones en la historia de Venezuela se ha planteado abandonar el sistema Federal y Republicano y recuerda que en el año 2007 el gobierno de Chávez perdió la reforma constitucional “y ahora en el 2021 cuando el gobierno plantea la discusión y el avance de su visión política”.

“El Presidente Nicolás Maduro no hace nada que no busque cualquier jefe de Estado en el mundo, que es tener mayoría en el parlamento para no tener tantos problemas a la hora de imponer criterios, salvo que en este caso la mayoría se debió a la abstención”, dijo Ríos.

Hace alusión a la vieja conseja que asegura: “acta mata voto” y sostiene que hoy “sigue vigente añadiendo la manipulación de las máquinas.

“¿Estos rumores obedecen a una realidad u obedecen a la necesidad del caos? ¿A quien beneficia el caos? El caos beneficia a los que controlan al Estado sin rendición de cuentas y a los que lograron controlar recursos y refinerías pagándose sueldos sin rendición de cuentas”, indica el dirigente político.

Agrega que el caos es rentable para ambos polos y “demuestra que no hay necesidad de cambio para ellos”.

Propone que todos los sectores políticos trabajen en “fórmulas que permitan tal transparencia en los procesos para que los rumores se disipen y construir un sistema que ni amerite que los partidos se maten en tener testigos con el miedo que les roben votos. Debería ser un mecanismo manejado por solo sociedad civil con juramento de transparencia”.

“Definitivamente el problema en este país es que grupos de venezolanos no quieren cambio, y si se da el cambio solo de actores en el ejercicio del poder, porque esos grupos radicales le quieren poner la mano al gobierno para continuar la práctica”, sentencia Ríos.