“Sabemos que esto no es suficiente; lo que falta es tanto o más importante. Estamos en una mejor posición para exigir la devolución de los símbolos a los partidos políticos e insistir en la exigencia de elecciones libres, justas y transparentes”, señalan en un comunicado

Medio centenar de académicos, dirigentes políticos y activistas de la sociedad civil, hicieron un nuevo llamado a los venezolanos para que valoren en su justa medida la designación del Consejo Nacional Electoral, oficializada el pasado 4 de mayo, y lo aprecien como la oportunidad de reconquistar las condiciones electorales desde la participación ciudadana.

Afirman estar conscientes de que ese trámite “no es suficiente” y que “lo que falta es tanto o más importante”, “pero nos coloca en un nivel superior que ofrece la posibilidad de iniciar un amplio esfuerzo unitario en la organización y movilización del inmenso descontento nacional por medio del sufragio”.

“Es momento de actuar con responsabilidad. Evitemos caer en la trampa del régimen al querer convertir este proceso en una disputa estéril dentro de la propia oposición”, dice el comunicado, que califica como “un avance notorio respecto a todas las composiciones anteriores” del CNE la incorporación de “venezolanos honorables”, en referencia a Enrique Márquez, Roberto Picón, Francisco Martínez, León Arismendi y Griselda Colina, como rectores principales y suplentes, por decisión de la Asamblea Nacional electa en diciembre de 2020.

Sobre los cinco nuevos funcionarios vinculados con la oposición democrática, el comunicado destaca que “expresan la pluralidad de las fuerzas opositoras, universitaria, laboral y empresarial. Su formación, capacidad de trabajo y compromiso con la democracia, estarán al servicio de la normalización de la vida institucional del país”.

Asimismo, ponderan la actuación “con inteligencia, audacia y buen juicio en la superación de la inercia infecunda” de “un importante sector de la oposición democrática, junto con una calificada representación de la sociedad civil” que “supieron aprovechar la colaboración internacional y las presiones sobre el régimen para dar lugar a la integración de un nuevo CNE”. También valoran que se actuó “con conciencia ante los peligros de negociar con un régimen que abusa, atropella y reprime para perpetuarse en el poder”.

Los firmantes del documento afirman que los venezolanos “estamos ante una gran oportunidad de volver al voto. La sensatez ha ganado un espacio en Venezuela. El diálogo y la negociación permitieron un paso certero en la ruta electoral y en el rescate del valor del sufragio como instrumento de lucha y cambio político”.

“Las condiciones electorales se conquistan desde la participación. Estamos en una mejor posición para exigir la devolución de los símbolos a los partidos políticos e insistir en la exigencia de elecciones libres, justas y transparentes. Sin inhabilitados ni perseguidos. Para exigir libertad de todos los presos políticos, regreso de exilados, cese a la represión e ingreso inmediato de las vacunas a Venezuela.

“El tránsito hacia la reconstrucción de la democracia amerita claridad en el objetivo, conciencia de los obstáculos y cordura en las decisiones. Si se actúa con firmeza, consistencia y sentido común, los resultados serán satisfactorios.

“Hay que asumir unitariamente lo sucedido para elevar la confianza. Ejercer el derecho al voto no depende de una graciosa concesión del régimen, es una respetable decisión individual que debemos animar. Derrotar a los candidatos de Maduro tampoco obedece al árbitro electoral, depende de cuánto esfuerzo pongamos en mover la voluntad nacional.

“El llamado es a la unidad. Su construcción pasa porque la decisión de la participación sea de abajo hacia arriba y la selección de nuestros candidatos se haga con base en tanto acuerdo como sea posible, tanta encuesta como sea necesaria y tantas primarias como sea imprescindible. El esfuerzo de los ciudadanos debe centrarse en la defensa de sus derechos.

“Finalmente, saludamos el regreso a la diplomacia del gobierno de los Estados Unidos y el equilibrio asumido por los gobiernos de la comunidad internacional ante la designación de este nuevo CNE, favoreciendo un clima de entendimiento y negociación”.

El documento lo suscriben:

José Luis Farías, Pedro Benítez, Joaquín Marta Sosa, José Guerra, Josy Fernández, Gioconda Cunto de San Blas, Ángel Lombardi, Lester Rodríguez, Jesús “Chúo” Torrealba, Jorge Roig, Fredy Rincón, Jorge Botti, Xavier Coscojuela, María Carolina Uzcátegui, Juan Carlos Fernández, Eglee González Lovato, Leonardo Carvajal, Simón García, Ysrrael Camero, Jairo Cuba, Adalberto Pérez, Gregorio Salazar, Alfredo Padilla, Manuel Narváez, Carlos Julio Rojas, Edgar Blanco, Tulio Ramírez, Frank Payares , Luis Bravo Jáuregui, Carlos Torrealba Rangel, Juan Reyes, Manuel Guacarán, Bruno Gallo, Ricardo Ríos, Bernardo Jiménez, Germán Borregales, José Hernández, Pedro Medina, Henry Georget, Federico Álvez, Manuel Carrillo De León, Elvia Paz, Jacqueline Richter, Manolo Reverón, Rafael Chipilo Pulido, Román Ibarra, Ezequiel Aranguren, Jesús Alberto Pérez, William Marcelle, Pablo Amair, José Domingo Mujica, Víctor Rago, Melin Navas, Américo De Grazia, Luis Marciales, Keta Stephany, Carlos Texeira.

Este es el documento

¡A LOS VENEZOLANOS!

ESTO NO ES SUFICIENTE. LO QUE FALTA ES TAN O MÁS IMPORTANTE

Estamos ante una gran oportunidad de volver al voto. La sensatez ha ganado un espacio en Venezuela. El diálogo y la negociación permitieron un paso certero en la ruta electoral y en el rescate del valor del sufragio como instrumento de lucha y cambio político.

Un importante sector de la oposición democrática, junto con una calificada representación de la sociedad civil, supieron aprovechar la colaboración internacional y las presiones sobre el régimen para dar lugar a la integración de un nuevo Consejo Nacional Electoral.

Se actuó con inteligencia, audacia y buen juicio en la superación de la inercia infecunda. Pero también con conciencia ante los peligros de negociar con un régimen que abusa, atropella y reprime para perpetuarse en el poder.

La incorporación de Enrique Márquez, Roberto Picón, Francisco Martínez, León Arismendi y Griselda Colina, venezolanos honorables, como autoridades del CNE, es un avance notorio respecto a todas las composiciones anteriores del órgano comicial. Expresan la pluralidad de las fuerzas opositoras, universitaria, laboral y empresarial. Su formación, capacidad de trabajo y compromiso con la democracia, estarán al servicio de la normalización de la vida institucional del país.

Lo alcanzado no es suficiente. Lo que falta es tan o más importante. Debemos estar conscientes de ello. Pero nos coloca en un nivel superior que ofrece la posibilidad de iniciar un amplio esfuerzo unitario en la organización y movilización del inmenso descontento nacional por medio del sufragio.

Las condiciones electorales se conquistan desde la participación. Estamos en una mejor posición para exigir la devolución de los símbolos a los partidos políticos e insistir en la exigencia de elecciones libres, justas y transparentes. Sin inhabilitados ni perseguidos. Para exigir libertad de todos los presos políticos, regreso de exilados, cese a la represión e ingreso inmediato de las vacunas a Venezuela.

Es momento de actuar con responsabilidad. Evitemos caer en la trampa del régimen al querer convertir este proceso en una disputa estéril dentro de la propia oposición.

El tránsito hacia la reconstrucción de la democracia amerita claridad en el objetivo, conciencia de los obstáculos y cordura en las decisiones. Si se actúa con firmeza, consistencia y sentido común, los resultados serán satisfactorios.

Hay que asumir unitariamente lo sucedido para elevar la confianza. Ejercer el derecho al voto no depende de una graciosa concesión del régimen, es una respetable decisión individual que debemos animar. Derrotar a los candidatos de Maduro tampoco obedece al árbitro electoral, depende de cuanto esfuerzo pongamos en mover la voluntad nacional.

El llamado es a la unidad. Su construcción pasa porque la decisión de la participación sea de abajo hacia arriba y la selección de nuestros candidatos se haga con base en tanto acuerdo como sea posible, tanta encuesta como sea necesaria y tantas primarias como sea imprescindible. El esfuerzo de los ciudadanos debe centrarse en la defensa de sus derechos.

Finalmente, saludamos el regreso a la diplomacia del gobierno de los Estados Unidos y el equilibrio asumido por los gobiernos de la Comunidad Internacional ante la designación de este nuevo CNE, favoreciendo un clima de entendimiento y negociación.