El profesor universitario Luis Marciales ofrece un paseo por los textos de Immanuel Kant que comenzará el próximo 5 de agosto. “Aunque Kant no da consejos es importante la idea de pensar la racionalidad para que tratemos de resolver la espantosa crisis en la que estamos”, afirma

¿Qué tiene que decirles a los venezolanos del siglo XXI un tipo como Immanuel Kant, un señor del siglo XVIII que defendía la razón y el pensar con cabeza propia? El filósofo venezolano Luis Marciales, profesor universitario, asegura que tiene mucho que plantear. A partir del jueves 5 de agosto Marciales ofrece Lecturas filosóficas dedicadas a Kant, en las que abordará temas como la Ilustración, los juicios y el conocimiento.

“Kant pensaba que la razón debía guiarnos en nuestra forma de convivencia, y a pesar de que supone diferencias importantes, hay una idea de racionalidad, y racionalidad supone discutir los problemas con sentido, poner a un lado las formas de poder, pensar con sensatez”, expone en entrevista por Whatsapp para contrapunto.com. “Aunque Kant no da consejos es importante la idea de pensar la racionalidad para que tratemos de resolver la espantosa crisis en la que estamos. Esta idea del diálogo sin las formas de fuerza, la libertad, la democracia suponen formas de la razón que son la sangre vital de la vida en comunidad”.

Asegura que Kant “traza perfiles de lo que somos hoy, de manera que leer a Kant nos permite entender lo que somos. Y eso que somos supone conocerse a sí mismo, conocer las facultades humanas y tratar de entenderlas y ordenarlas; entender cuáles son sus límites y que no se obstaculicen unas a otras”. Son tres facultades humanas fundamentales: “El conocimiento, y por eso la Crítica de la razón pura. Después, la Crítica de la razón práctica que responde a qué debo hacer. Y por último la Crítica de la facultad de juzgar. Kant propone siempre una revisión de la racionalidad. y al mismo tiempo tiene estas ideas ilustradas, que es la idea de que debemos pensar por nosotros mismos. Hay una crítica contra las formas autoritarias y dogmáticas, sobre todo, de la religión y el gobierno. Kant era un entusiasta de la Revolución Francesa, porque veía la forma de tener libertad y de criticar a un Estado que se había hecho inoperante”.

La sociedad contemporánea “supone formas de racionalidad, y esas formas de racionalidad deben ser examinadas, deben ser corregidas, deben ser discutidas”, afirma. “Pero no deberíamos pensar en el mundo antiguo, donde las formas de riqueza suponen la destrucción de sociedades enteras, la sumisión de individuos, como sucede en el país, donde hay millones de personas que no son interlocutoras válidas para nada y están al borde de la sobrevivencia; se ocupan de tratar de vivir diariamente, y esto no es moderno, no es respeto a la libertad ni a la dignidad”.

La contemporaneidad supone tensiones “entre formas represivas, particularistas que rechazan el universalismo y las formas de entendernos como un género humano y que debe pensar los problemas en común” y ante esas tensiones “Kant tiene mucho que decir”, la idea de pensar “una sociedad donde se nos permita ser libres, se nos permita que cada quien busque su propia felicidad y haya mecanismos que regulen las tensiones entre otros”. Supone la idea “de un Estado liberal” que garantice libertad, respeto y dignidad de los individuos. Parece que se nos ha olvidado, “y pensamos que por una idea de bienestar común se debe someter la libertad particular y la satisfacción de deseos particulares, la propiedad privada; como hemos visto, esto ha devenido en los peores horrores”.

-¿La filosofía de Kant nos ayuda a vivir mejor, o nos complica la vida? Piense en el caso venezolano.

-Me preguntas si la filosofía de Kant nos ayuda a vivir mejor. Pues sí. Creo que sí. Sobre todo, nos obliga a pensar por nosotros mismos y a tratar de resolver en conjunto nuestros problemas. Resolver en conjunto significa racionalmente no dejarse llevar por dogmatismos, por formas arbitrarias; por defender la libertad y por entender también los límites de las formas establecidas. Kant nos obliga a repensar siempre la racionalidad.

Lo que hace Kant “es tratar de mostrarnos cómo podemos vivir mejor”. La complejidad “hay que pensarla de forma compleja, y la filosofía de Kant es una excelente manera, ejemplar, de pensar complejamente nuestra vida complicada”.

Kant “me maravilla, me deslumbra; es casi increíble que alguien haya pensado esto, como la Crítica de la razón pura”, comenta Marciales. Realmente vale la pena “conocer a Kant, porque es un pensamiento luminoso”. Demuestra que “vale la pena el esfuerzo, aunque sea difícil, de vivir mejor, de vivir dignamente, de vivir en libertad; esto nunca está de más, y menos en momentos tan oscuros como los que vivimos en el país”.

¿De dónde surge la idea del curso? Su suegra, a quien define como una mujer estudiosa, “quería conocer Kant y planeamos esto”. Marciales ha hablado sobre Kant en la universidad durante más de 20 años y sus estudiantes le pedían que hiciera algo más. Ese algo más se convirtió en este espacio, abierto a quien desee participar, modalidad on line, a un costo de 30 dólares. Más información: luismarciales@gmail.com. Tlf. 04241237961.