Diplomáticos canadienses viajaron a Venezuela durante la última semana de mayo mientras el gobierno de Mark Carney evalúa restablecer los lazos formales tras la operación militar estadounidense del 3 de enero que finalizó con la captura de Nicolás Maduro.
Dos funcionarios del gobierno canadiense visitaron Caracas, en parte, para evaluar el edificio de la embajada, según personas familiarizadas con el asunto. Esta ha permanecido cerrada desde 2019, momento en que Canadá reconoció formalmente al líder opositor Juan Guaidó como presidente legítimo.
«Canadá continúa evaluando la evolución de la situación en Venezuela, lo que incluye determinar si existen las condiciones para el restablecimiento de una presencia diplomática física en el país», declaró en un comunicado Global Affairs Canada, el departamento gubernamental encargado de gestionar las relaciones diplomáticas.
«Como parte de este esfuerzo, Canadá podría realizar viajes diplomáticos oficiales periódicos a Venezuela, tal como ha ocurrido recientemente».
En enero, Carney calificó la destitución de Maduro como una «noticia bienvenida», al tiempo que añadió que Canadá respalda el derecho del pueblo venezolano a «construir su propio futuro en una sociedad pacífica y democrática».





