“¿Quién iba a pensar que la invasión de Rusia a Ucrania iba a traer de inmediato, porque la reacción fue prácticamente de inmediato, una delegación de Estados Unidos a negociar con el gobierno de Maduro?”, se pregunta. “Creo que lo que hay es un horizonte electoral para 2024; el gobierno se está preparando para eso y la oposición tendría que estarse preparando para eso, para convocar unas elecciones primarias en enero o febrero de 2023 y que este año le sirva a la oposición para reorganizar sus partidos”, remarca

Pueden ser verdades incómodas para algunos sectores de la política venezolana, pero no por eso el intelectual y escritor venezolano Rafael Arráiz Lucca deja de decirlas. Durante un encuentro organizado por LOG Consultancy el pasado jueves 17 de marzo en la sede de Holy Chicken en El Hatillo, Arráiz Lucca sostuvo que en el país hay una nueva realidad electoral y afirmó que las bases de los partidos se rebelaron contra sus dirigentes. El escritor y abogado no ve viable un adelanto de las elecciones presidenciales; por el contrario, llama a que la oposición se organice para 2024.

El que abandona los espacios los pierde. “Hay una nueva realidad electoral en Venezuela, que surge de las elecciones del 21 de noviembre, donde una fuerza política que no existía, como Fuerza Vecinal, llegó a sacar 500 mil votos, tiene varios alcaldes en Caracas y en el interior. Es una fuerza. Los integrantes de Fuerza Vecinal eran todos integrantes de Primero Justicia, pero Primero Justicia tomó una decisión -a mi juicio, equivocada en su momento, de no respaldar el camino electoral. Y cuando tomaron la decisión de hacerlo ya era tarde y ese espacio lo había tomado otro. En política el que abandona los espacios los pierde. Es una regla política elemental”.

EEUU y Guaidó. “¿Quién iba a pensar que la invasión de Rusia a Ucrania iba a traer de inmediato, porque la reacción fue prácticamente de inmediato, una delegación de Estados Unidos a negociar con el gobierno de Maduro? Y una circunstancia que pone en una situación muy difícil al gobierno interino, a Guaidó, a Voluntad Popular, y a los otros miembros del G4 los pone también en algunos aprietos”, explica. “El solo hecho de que hayan venido a hablar con Maduro, que lo reconozcan -porque reunirse con alguien es reconocerlo- pareciera que este proyecto de desconocer al gobierno de Maduro, que lo respaldan 50 estados y promover unas sanciones cada vez más severas de manera de provocar una crisis social o militar en Venezuela que conduzca a una salida distinta al camino electoral, que es el proyecto de muchos políticos desde hace unos cuantos años, pareciera que ese proyecto se acabó. Quien respalda además ese proyecto es Estados Unidos, y acaban de dar unos pasos en un sentido contrario”.

Hubo una rebelión de las bases de los partidos políticos. “En las democracias hablan los votos, y los votos del 21 de noviembre son bastante elocuentes. Me he cansado de decirlo. La oposición se presentó contra la voluntad de sus dirigentes principales, y pasó, con los dirigentes locales, de 27 alcaldías a 124. Aquí hubo una rebelión de las bases de los partidos políticos. Si los dirigentes nacionales no terminan de metabolizar eso, o entenderlo, les van a seguir pasando por encima”.

Ruta electoral, no otra. “Quien no entre en la ruta electoral va a quedar fuera del juego político, y esos espacios los van a ocupar todos aquellos partidos que sí van a participar en el juego político. Creo que eso es lo que va a pasar. Hay una voluntad de la gente de ir a votar y se demostró en noviembre. ¿Por qué pasó eso? La gente respaldó la otra salida. ¿Y la otra salida a dónde nos trajo? ¿Dónde estamos con la otra salida? Y la gente dijo “vamos a ensayar esta otra”, que es el camino electoral y que además es el camino en el que siempre nos ha ido mejor. Me acuerdo cuando se ordenó la repetición de las elecciones (Barinas) para enero. Era abrumadora la opinión de que el gobierno no iba a entregar Barinas, que iba a hacer trampa. Eso se dijo hasta la saciedad en todas las redes. Y resulta que perdieron por 160 mil votos y entregaron. ¿Eso es una señal de qué? Eso hay que pensarlo. Pienso que el gobierno no estaba dispuesto a entregarle la gobernación a Voluntad Popular, porque considera que VP es el partido que ha encabezado, desde la perspectiva del gobierno, unas políticas muy agresivas contra el gobierno. Pero ganó un militante de Acción Democrática, que no es exactamente lo mismo que VP, y reconocieron la victoria de Acción Democrática de inmediato. El oficialismo va a hacer todo lo que esté en sus manos para dividir a la oposición, para que no crean en el sistema electoral, para que la oposición vaya dividida”.

Prepararse para 2024. “Creo que lo que hay es un horizonte electoral para 2024; el gobierno se está preparando para eso y la oposición tendría que estarse preparando para eso, para convocar unas elecciones primarias en enero o febrero de 2023 y que este año le sirva a la oposición para reorganizar sus partidos políticos, para que haya elecciones internas, renovaciones del liderazgo a lo largo de 2022 y que desemboquen en elecciones primarias en 2023. Ahí es muy importante la negociación, porque muchos de los posibles candidatos están inhabilitados. Eso tiene que negociarse con el gobierno. Ayer declaró Jorge Rodríguez que se iniciaba el diálogo; lo dijo en una rueda de prensa, con mucho énfasis. Maduro, también. No sabemos si el diálogo va a ser aquí o en México, pero me imagino que uno de los temas que va a estar sobre la mesa es ese”.