El ministro de Relaciones Interiores, Diosdado Cabello, negó conocer a Elizabeth Ochoa, «la tapa del frasco», la mujer que supuestamente dijo en un puesto policial que a ella no le pasaría nada porque estaba apadrinada por él.
«Por ahí salió una señora… Todos saben. No voy a exponer a nadie, pero estoy obligado a poner los puntos sobre las íes. La detuvieron en algún sitio, y comienza a hacer lo que uno llama chapear, y chapeó con mi nombre. ¿Es la primera persona que lo hace? No. ¿Es la primera que tiene que ir a rendir cuentas a la justicia por usar el nombre mío? No. ¿Va a ser la última? Tampoco», relató Cabello en su programa Con el mazo dando.
Aseguró que él es «de pocos amigos». Como lo sostuvo, «mis amigos saben que no pueden usar mi nombre, y mi familia sabe que no puede usar mi nombre».
«Primero, que yo no la conozco. No tengo la más mínima idea de quién es», alegó. «Si me tomo una foto así con una mujer, no llego a la casa. ¿Yo recostado de alguien? Esa no existe. La foto debe ser de inteligencia artificial».
Entonces «esa señora es una gran abusadora, se valió de usar el nombre mío para irse campante», criticó el funcionario.
También confirmó la detención de Ochoa. «A la 1:42 minutos fueron a su casa; de la madrugada de ayer», detalló. «A mí no me conoce, ni yo la conozco tampoco. No puedo ser responsable de lo que ella diga, pero entra un delito: valimiento de nombre».
Supuestamente la señalaron por ultraje al funcionario y tráfico de influencias. «No sé si tráfico de influencias, pero valimiento, sí. Quedó a la orden del Ministerio Público». A su juicio, ella debe pedirles disculpas a los funcionarios.





