Desde el sábado y a la fecha, suman 27 los delincuentes que han muerto al enfrentarse a comisiones de la PNB, durante el despliegue de la Operación Gran Cacique Guaicaipuro que todavía continúa

Ya son 27 los delincuentes asesinados en enfrentamientos con policías. Hasta el sábado 10 de julio, la ministra de Interior, Justicia y Paz -almiranta Carmen Meléndez-, reportó que eran 22, pero entre el domingo y este lunes, se sumaron otros cinco. Tres en Charallave, estado Miranda , y dos en la avenida Victoria, ciudad capital.

De acuerdo con fuentes policiales, los sujetos eran parte del grupo delictivo de Carlos Luis “koki” Revette, Garbis Ochoa Ruiz – alias Garbis-; y Carlos “el Vampi” Calderón, quienes se mantienen prófugos de la justicia.

Desde el viernes 9 de julio, familiares se mantienen en las afueras del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses de Bello Monte, a la espera de que les entreguen los cuerpos de sus dolientes, sin embargo, el trámite puede demorar al menos cinco días, o más.

Son “casos 62”

Esta situación se genera cada ve que es ingresado un cadáver, producto de enfrentamientos con cuerpos policiales. A estos casos se les denomina “casos 62”, una clave con la que se identifica el cuerpo, y la numerología es un término policial, para identificar a los delincuentes.

Antes del retiro de un cuerpo “caso 62”, a la morgue de Bello Monte debe acudir un Fiscal del Ministerio Público y verificar si ese “presunto delincuente” tenía expedientes previos por algún delito. De ser positivo, el funcionario cierra el expediente. Esto es lo que se conoce como “procedimiento post mortem”.

Debido a la pandemia, los fiscales trabajan por guardia y por ello la demora para la verificación de los casos 62, ingresados al organismo forense.

De forma extraoficial se conoció que en esta oportunidad, “no cumplirán con el post mortem, ya que son muchos casos”, según refirió una fuente interna al organismo.

Furgoneta acompañada

En la morgue de Bello Monte, también se encuentran funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana, quienes se mantienen a la espera por la entrega de los cadáveres “casos 62”, al igual que los familiares directos.

Esto ocurre desde marzo del año pasado y es un lineamiento emanado por el Ministerio de Interior, Justicia y Paz “a fin de evitar que los malandros acudan a las funerarias o, que el cuerpo se lo lleven a los barrios para realizar el velatorio”.

En estos casos, no se permite el velatorio. Las carrozas fúnebres salen con dirección a los cementerios según dispongan los familiares del difunto. Son escoltadas por funcionarios de la PNB en moto. Este procedimiento es llamado “entrega controlada del cadáver”.

Mientras tanto, la entrada principal a la morgue de Bello Monte , se mantiene cerrada. Funcionarios no ofrecieron detalles del por qué.