En una “guerra de videos” el Gobierno de Maduro intentó demostrar que el adolescente falleció porque le explotó un mortero, mientras la oposición aseguró que lo asesinaron funcionarios de la GNB que le lanzaron una bomba lacrimógena

El 7 de junio de 2017, en la efervescencia de las protestas contra el mandatario Nicolás Maduro, cayó un joven de 17 años de edad: Neomar Lander. La noticia de su muerte, escandalosa por la edad de la víctima y por las circunstancias, se convirtió de inmediato en un elemento más para el forcejeo político.

La dirigencia opositora sostuvo -y sostiene- que Lander fue asesinado por una bomba lacrimógena disparada por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). El Gobierno de Maduro mantuvo la tesis de que el adolescente falleció porque le estalló un mortero que presuntamente llevaba en sus manos.

Un video difundido por el portal La Patilla muestra el momento en el cual cae al suelo, en la avenida Libertador.

La televisora estatal VTV también difundió videos para demostrar la tesis oficial.

El entonces vicepresidente Ejecutivo, Tareck El Aissami, aseguró que se trató de una “muerte planificada”.

El portal web El Estímulo logró entrevistar a primer paramédico que atendió a Neomar Lander, quien aseveró que el joven presentaba “un traumatismo importante” cuando llegó a sus manos.