Aluviones. Terremotos. Tsunamis. Incendios. Ya hoy queda claro que todos estos riesgos forman parte de La Guaira. Pero también es evidente que, al desaparecer tantas edificaciones, la reconstrucción necesita una brújula. El presidente de la Cámara de Comerciantes Industriales y Aduaneros de La Guaira, Rusvel Gutiérrez, lo resume así: «Un mapa de riesgo y un plan maestros para que los especialistas dibujen qué se va a hacer con cada uno de esos espacios». También, «exoneración de impuestos, tasas de IVA para los comerciantes de la región, porque el que menos perdió, perdió una puerta o tuvo una grieta en su casa. De las 11 parroquias del estado, cuatro están severamente afectadas, pero el restante tiene algunos daños considerables también. Podemos decir que las 11 fueron afectadas».
Calcula que en La Guaira había unos 14 mil comercios. «Hay 1.200 agencias de aduana y solo 100 están operativas», refiere. «Hay unos 800 hoteles, posadas y pensiones» y la mayoría «están sin operar, porque si no les pasó nada en infraestructura» tampoco pueden funcionar.


Reglas claras
Gutiérrez -quien participó este miércoles en el foro organizado por la Red de Sobrevivientes de La Guaira- indica que no está claro qué hacer en cada zona. «Solicitamos al gobierno reglas claras de juego», porque «de lo contrario no podemos apostar ni un solo bolívar».
La restitución de la actividad económica en La Guaira «avanza progresivamente. De un rescate total no podemos hablar, por cuanto estamos con 40 % de afectación del sector comercial directa o indirectamente en las cuatro parroquias que eran zona cero. Parroquias que eran enteramente comerciales y turísticas hoy las tenemos en devastación. Su actividad económica está en lo mínimo».
Como lo subraya, el comercio en La Guaira «está demasiado afectado. Tenemos cuatro parroquias que son la zona cero: Catia La Mar, Macuto, Urimare y Caraballeda. Y esas eran las más importantes desde el punto de vista comercial, donde está el aeropuerto de Maiquetía y el puerto de La Guaira». Ya se reactivó la actividad aduanera, tanto aérea como marítima, precisó. «Hay pocas importaciones, y esas cargas que están llegando obedecen a planes de los importadores que planifican ocho o 10 meses antes»; son importaciones previstas hace meses que encontraron a los guaireños con la sorpresa de los terremotos.
«Maiquetía quedó viva desde el punto de vista comercial y está demandando bienes y servicios y atendiendo a casi toda la población de Vargas. Es la única que está funcionando al 100 % su comercio».


Seguridad jurídica
El dirigente solicita que haya seguridad jurídica; es decir, «que se termine ya la emergencia, porque debe haber una fecha en que finalice para ir a los procesos de reconstrucción». Insiste en este punto: «Tenemos que dar seguridad jurídica qué va a ser de esos espacios físicos que quedaron demolidos y los que quedaron para la reconstrucción». Remarcó que la propiedad de los edificios no se pierde: «Lo que tenemos es un nuevo mapa y necesitamos saber si esos espacios se pueden reconstruir, si están afectados» y para qué se pueden usar.
En la actualidad, comenta, «hay una autoridad única para La Guaira y todavía no la conocemos», aunque «justamente lo nombraron el mismo día del terremoto». Por eso «demandamos que hagan acto de presencia para recuperar la confianza».







