Comercios abiertos, transporte con normalidad y pocas personas en las calles, esto es lo que se respira en el oeste de Caracas, concretamente en la Parroquia La Vega, tras más de 96 horas de la incursión armada de los Estados Unidos y captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores la madrugada del sábado 3 de enero.
El equipo reporteril de Contrapunto.com realizó un recorrido por la referida parroquia caraqueña para conocer de primera mano cómo transcurre el día a día tras el accionar de la armada estadounidense en el país.

Los comercios no presentan colas y la mayor parte de ellos tienen sus puertas totalmente abiertas, hay pocas personas en las calles caminando y realizando pequeñas compras y el transporte, entre autobús, jeep, mototaxi y taxi, circula con total normalidad y con una regularidad estable.
Esto contrasta de manera notable con la situación vivida en la parroquia durante el pasado sábado y domingo 3 y 4 de enero, respectivamente. Pocos comercios abrieron sus puertas tras la captura del mandatario venezolano y estos tenían solo una puerta abierta.

Ante esto, largas colas se formaron en los establecimientos comerciales y solamente permitían que ingresaran en grupos de cuatro personas para realizar sus compras. Además, las compras nerviosas se hicieron presentes. Personas compraban de más de tres kilos por rubros y, en algunos casos, se llevaban hasta dos cartones de huevos, confirmó un dueño de un establecimiento conocido como “Los chinos”.
En el recorrido, se pudo constatar que existe poca presencia policial en la zona. Efectivos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) solo mantienen su acostumbrada alcabala en la redoma de La India para controlar la velocidad del ingreso de vehículos a La Vega.
Cabe destacar que, de acuerdo a diversos reportes de usuarios por redes sociales, una torre de comunicación, ubicada en una zona conocida como “Las Torres”, en la populosa parroquia caraqueña, fue atacada por aviones estadounidenses lo que generó pánico entre los residentes.









