Las autoridades de prevención y gestión de riesgos en Caracas declararon en «etiqueta roja» a la Basílica de Santa Teresa, tras confirmar daños estructurales severos. El diagnóstico determina que el templo no es seguro para albergar personas debido a un riesgo real de derrumbe, lo que ha obligado a la comunidad eclesiástica a trasladar sus actividades litúrgicas a la intemperie, tras el doblete sísmico ocurrido el pasado 24 de junio.
El reporte técnico de la Basílica de Santa Teresa indicó que el espacio requiere una intervención especializada y urgente de ingeniería y restauración antes de poder reabrir sus puertas al público.
Este icónico santuario se suma a las cerca de 25 iglesias en Caracas que resultaron afectadas por los movimientos telúricos del 24 de junio de magnitud 7.2 y 7.5, dejando estragos en el patrimonio histórico y religioso de la ciudad, como daños en cúpulas, grietas profundas, fachadas y elementos interiores.
Ante la imposibilidad de ingresar al templo, la emblemática imagen del Nazareno fue trasladada temporalmente a una de las puertas de acceso. Desde allí, ubicada a la vista de los fieles, la imagen acompaña las ceremonias litúrgicas que ahora se celebran al aire libre.





