¿Dónde están todos los recursos que el gobierno dice que donó a los hospitales del estado Miranda?, cuestionó la madre dela bebé de 10 meses

La niña Sarennis Soto de diez meses de nacida, dejó respirar en los brazos de su madre Greidy Ruiz; era la mañana del lunes 19 de julio cuando la camioneta de pasajeros hizo parada en Bellas Artes, a pocos metros del Hospital J.M. De Los Ríos, donde la niña sería recluida por insuficiencia respiratoria.

La familia venía del sector Las Marquellas, en Santa Lucía Del Nogal, carretera Petare -Santa Lucía.

Desde el viernes y hasta el lunes en la mañana, la niña estuvo bajo cuidados pediátricos en el hospital Luis Razetti de la localidad, donde le diagnosticaron bronquiolitis, “una infección pulmonar común en niños pequeños y bebés, que causa inflamación y congestión en las pequeñas vías respiratorias (bronquiolos) del pulmón”.

Pocas fueron las atenciones brindadas en el centro asistencial. La familia de la pequeña compró inyectadoras, guantes, gasas, agujas, antibióticos, antialérgicos, microgotero, oxígeno y hasta el adhesivo para fijar las vías.

Cuando la niña se complicó , los padres recibieron una orden de traslado a un centro asistencial en Caracas, pero no contaba con una ambulancia.

Sin recursos para costear un taxi, los padres decidieron abordar una camioneta de pasajeros, pero esa mañana había congestionamiento vehicular debido a las precipitaciones que se registraron desde la noche del domingo y durante la madrugada del lunes.

“La abrigamos lo más que pudimos, así la sacamos de ese hospital vía Caracas. Pero la bebé estaba muy complicada, dejó de respirar”.

¿Qué originó la enfermedad de Sarennis?

El pasado viernes, Sarennis presentó síntomas gripales: congestión nasal, quebranto y tos. Otros diez niños del sector – no mayores de tres años de edad-, padecían lo mismo y solo recibieron primeros auxilios en el hospital Luis Razetti.

De acuerdo con los padres de la niña, en la zona donde residen hay un matadero de ganado que genera contaminación ambiental.

“Son olores insoportables, todo tipo de insectos, excrementos, y montañas de partes de animales que quedan expuestas en la vía. Hemos emitido reclamos a las autoridades y como el dueño del matadero tiene dinero, entonces siempre paga para que no lo amonesten”.

“Los niños presentan insuficiencia respiratoria, fiebre y atribuimos que es producto de la contaminación en la zona”, agregó Diego Soto, padre de la niña Sarenni, cuando fue abordado por la prensa este martes , en las afueras de la morgue de Bello Monte.